La vuelta al colegio, la recuperación de la rutina laboral y los últimos desplazamientos de quienes regresan de vacaciones —o todavía comienzan sus días de descanso— incorporan este septiembre un nuevo motivo de preocupación para la cartera. El precio de los carburantes vuelve a elevar el coste de utilizar el coche justo cuando numerosos hogares afrontan otros gastos propios del inicio del curso.
En este contexto, la gasolina de 95 octanos ha superado ya la barrera de los dos euros por litro en cinco estaciones de servicio de Galicia, mientras que en Santiago los surtidores más caros se quedan a solo una milésima de ese límite. Los precios comunicados al Geoportal de Gasolineras del Ministerio para la Transición Ecológica reflejan, además, diferencias importantes según el establecimiento elegido.
El precio más elevado localizado en Galicia corresponde a una estación situada en la avenida de Beiramar de Vigo, donde el litro de gasolina de 95 alcanza los 2,079 euros. Llenar allí un depósito de 55 litros cuesta 114,35 euros, sin aplicar promociones particulares, tarjetas de fidelización ni otros descuentos.
También superan los dos euros estaciones situadas en Fontoira-Padriñán, en Sanxenxo, con 2,059 euros por litro; en Riós, con 2,058 euros; y en Ponteceso y Val do Dubra, ambas con un precio de 2,049 euros. Completar un depósito de 55 litros en estos cuatro establecimientos cuesta entre 112,70 y 113,25 euros.
La consulta, realizada este lunes 7 de septiembre, recoge precios comunicados por más de 700 estaciones gallegas. Los importes pueden cambiar a lo largo del día a medida que los establecimientos actualizan sus tarifas.
En Santiago, la gasolina todavía permanece por debajo de los dos euros, pero apenas por una milésima. Siete estaciones venden el litro a 1,999 euros, lo que eleva el coste de llenar un depósito de 55 litros hasta los 109,95 euros.
Ese precio figura en establecimientos situados en Vía Edison, la rúa do Restollal, las carreteras de Lugo y Noia, la avenida de Romero Donallo, la avenida de Pontevedra y la avenida do Cruceiro da Coruña.
En el extremo contrario, los surtidores más económicos de la ciudad ofrecen la gasolina de 95 a 1,719 euros por litro. Están situados en la rúa de Amio, la rúa Polonia y la rúa do País Vasco. Llenar en ellos el mismo depósito cuesta 94,55 euros.
La diferencia entre repostar en una de las estaciones más caras y hacerlo en una de las más baratas de Santiago alcanza los 15,40 euros por depósito. La distancia entre ambos precios es de 28 céntimos por litro, por lo que comparar antes de acudir al surtidor puede reducir de manera apreciable la factura.
El diésel vuelve a bajar de los dos euros
La situación es diferente en el gasóleo A. El pasado 27 de agosto ya se vendía por encima de los dos euros en algunas estaciones gallegas, después de que su precio hubiese aumentado casi un 18% entre enero y julio. El precio medio más elevado entre las cuatro provincias correspondía entonces a Ourense, con 1,914 euros por litro.
La fotografía ha cambiado con la entrada de septiembre. En la consulta realizada este día 7, el precio máximo localizado en Galicia es de 1,979 euros por litro, por lo que el diésel vuelve a situarse por debajo de la barrera de los dos euros en todas las estaciones con precios disponibles en el Geoportal.
Ese máximo corresponde a un establecimiento situado en Fontoira-Padriñán, en Sanxenxo, donde llenar un depósito de 55 litros cuesta 108,85 euros, sin tener en cuenta posibles promociones o descuentos particulares.
En Santiago, el gasóleo alcanza un máximo de 1,899 euros por litro en siete estaciones. Completar un depósito de 55 litros cuesta en ellas 104,45 euros.
Las opciones más económicas de la capital venden el gasóleo A a 1,689 euros por litro. El coste del mismo depósito baja hasta los 92,90 euros, de modo que elegir uno de esos surtidores permite ahorrar 11,55 euros frente a los más caros. La diferencia entre ambos extremos es de 21 céntimos por litro.
Una rebaja fiscal diferente para cada combustible
El cambio en los precios del diésel coincide con la ampliación de la rebaja fiscal del gasóleo a 20 céntimos por litro desde el 1 de septiembre. Los datos disponibles no permiten atribuir toda la variación a esta medida, ya que el precio final también depende de la cotización del combustible, del coste de las existencias de cada estación y de sus márgenes comerciales.
La medida no consiste en una bonificación que el conductor reciba directamente al pagar, sino en una reducción temporal del Impuesto sobre Hidrocarburos que influye en el precio final del carburante.
El calendario aprobado por el Gobierno redujo progresivamente la rebaja general desde los 15 céntimos por litro de julio hasta los diez de agosto y los cinco céntimos previstos para septiembre. Sin embargo, en el caso del diésel se activó una cláusula de protección después de que su precio registrase en julio un incremento interanual superior al 15%.
Como consecuencia, la rebaja fiscal del gasóleo alcanza durante septiembre los 20 céntimos por litro, mientras que la correspondiente a la gasolina queda en cinco céntimos. La gasolina no alcanzó el aumento interanual necesario para activar esa protección adicional.
Las medidas estarán vigentes, en principio, hasta el 30 de septiembre, según el Real Decreto-ley 18/2026. El Gobierno también mantiene ayudas específicas para profesionales del transporte y para actividades agrarias y pesqueras, diferentes de la rebaja tributaria general.
La distinta evolución de la fiscalidad coincide así con dos situaciones opuestas en los surtidores gallegos: el diésel ha vuelto a quedar por debajo de los dos euros después de superar esa barrera a finales de agosto, mientras la gasolina de 95 ya la rebasa en varios puntos de la comunidad y se queda a solo una milésima en Santiago.















