La fuerte subida del gasóleo agrícola, los fertilizantes y otros insumos vuelve a tensionar las cuentas de agricultores y ganaderos, que afrontan un nuevo incremento de sus costes de producción. COAG advierte de que esta situación está reduciendo progresivamente la rentabilidad de muchas explotaciones de la Región y reclama medidas urgentes a las administraciones.
Entre los factores que más están agravando la situación, la organización agraria señala especialmente el encarecimiento del gasóleo agrícola y de los fertilizantes, dos elementos esenciales para el desarrollo de la actividad agraria y cuyo aumento repercute directamente en los costes finales de producción.
Según COAG, agricultores y ganaderos se ven obligados a asumir cada vez más gastos para mantener su actividad, sin disponer en la mayoría de los casos de margen suficiente para trasladar ese incremento al precio final de sus productos.
«Los agricultores y ganaderos no pueden producir por debajo de sus costes. Cada incremento del gasóleo, de los fertilizantes o de cualquier otro insumo supone una presión adicional sobre unas explotaciones que ya trabajan con unos márgenes muy ajustados», señala COAG.
El gasóleo agrícola, uno de los principales problemas
La organización advierte de que el gasóleo constituye uno de los costes fundamentales de las explotaciones agrícolas y asegura que ha alcanzado precios récord, con una subida que considera difícilmente asumible para el sector.
COAG apunta además a una especial incidencia en las explotaciones menos rentables y en aquellas situadas en comarcas condicionadas por factores agroclimáticos.
El encarecimiento del combustible supone un incremento directo del coste por hectárea y, según la organización, obliga a muchos agricultores a optar entre reducir el uso de determinados insumos, con el consiguiente impacto sobre las producciones, o asumir unos costes que en numerosos casos no pueden recuperar posteriormente mediante el precio de venta.
COAG reclama medidas urgentes
Ante esta situación, COAG pide a las administraciones la puesta en marcha de medidas «urgentes y eficaces» para aliviar el aumento de los costes de producción y garantizar la continuidad de las explotaciones en unas condiciones mínimas de rentabilidad.
Entre sus principales demandas se encuentran la adopción de medidas que reduzcan el impacto del precio del gasóleo agrícola, el refuerzo de los mecanismos de control de la cadena alimentaria para evitar que agricultores y ganaderos soporten de forma desproporcionada el aumento de los costes, y el mantenimiento o ampliación de las ayudas destinadas a compensar situaciones excepcionales que puedan comprometer la viabilidad de las explotaciones.
La organización agraria advierte de que, si los costes continúan aumentando sin una respuesta suficiente por parte de las administraciones y del conjunto de la cadena alimentaria, cada vez serán más las explotaciones con dificultades para mantener su actividad, especialmente aquellas con menores márgenes y mayor dependencia de la energía y otros insumos.
COAG asegura que continuará trasladando esta situación a las administraciones y reclamando soluciones que permitan garantizar «una agricultura y una ganadería rentables, competitivas y con futuro».
















