Un intenso temporal de lluvia y granizo ha provocado importantes inundaciones en Tarragona y graves afectaciones en el sector agrícola de Lleida. El episodio meteorológico adverso ha colapsado calles enteras, ha obligado a interrumpir la circulación ferroviaria y ha descargado piedras de gran tamaño sobre los cultivos de fruta, lo que ha generado cientos de incidencias y llamadas a los servicios de emergencias.
Estragos e incidencias en el transporte de Tarragona
En la ciudad de Tarragona, una fuerte tormenta con pedregada ha dejado numerosas vías anegadas y diversos pasos subterráneos inundados. Aunque las precipitaciones más intensas han durado pocos minutos, han sido suficientes para que el agua descendiera con fuerza por calles del barrio marinero de El Serrallo, como las de Sant Pere y Gravina. La virulencia del fenómeno ha sido tal que el impacto del granizo ha llegado a romper cristales de ventanas en varios inmuebles urbanos.
El temporal también ha causado severas perturbaciones en el transporte público, ya que las líneas R14, R15 y RT-1 han quedado totalmente cortadas entre Móra la Nova y Reus a consecuencia del agua acumulada en las vías. Ante esta situación, la compañía Renfe ha establecido un servicio alternativo por carretera para cubrir el trayecto de la línea R15 entre ambas estaciones afectadas. La mayoría de los contratiempos registrados en la zona han estado vinculados a árboles y ramas caídos, pequeños anegamientos y cables eléctricos que chispean.
La actividad de los equipos de auxilio ha sido incesante durante la tarde. Entre las 17:00 y las 18:30 horas, los Bomberos han atendido un total de 129 avisos relacionados directamente con las tormentas, de los cuales 107 avisos se han concentrado en la región de emergencias de Tarragona y 74 avisos en la propia capital provincial. Por su parte, el teléfono de atención 112 ha recibido hasta las 19:00 horas 373 llamadas que han derivado en 259 expedientes, procediendo el 70% de las comunicaciones del territorio de Tarragona y el 10% de la comarca del Baix Camp.
El Servei Meteorològic ya había emitido avisos previos advirtiendo de que podían desencadenarse tormentas intensas con granizo, rachas fuertes de viento y fenómenos virulentos como reventones o tornados en diferentes puntos del Camp de Tarragona y del Penedès. Este pronóstico se ha cumplido con crudeza en el litoral y prelitoral sur catalán antes de extenderse con fuerza hacia las comarcas del interior.
Impacto severo en la fruta de Ponent
De manera paralela, un frente de tormentas acompañado de abundante granizo ha descargado con fuerza sobre los cultivos de fruta en diversos municipios del Segrià, afectando de lleno a localidades como Almenar, Corbins, Albatàrrec y la propia ciudad de Lleida. La Agrupación de Defensa Vegetal (ADV) Terres de Ponent ha constatado que se trata del octavo día de campaña en el que se constata piedra dentro de su área de estudio, consolidando una temporada especialmente compleja para el campo.
Es la pedregada más virulenta de la temporada, tanto por el tamaño de la piedra como por la superficie afectada»
Imagen de la granizada en Tarragona
Desde la propia entidad técnica han subrayado que esta jornada corresponde a la más dañina del año: «Es la pedregada más virulenta de la temporada, tanto por el tamaño de la piedra como por la superficie afectada». A partir de las dos de la tarde se ha empezado a registrar la caída de granizo en Almenar, donde se han detectado proyectiles de hielo con un diámetro superior a los 2 centímetros, siendo las piedras más grandes observadas en todo el episodio meteorológico.
Según las estimaciones iniciales ofrecidas por el sindicato agrario Asaja, los daños más significativos podrían concentrarse en las plantaciones de pera y manzana, así como en las variedades de fruta de hueso más tardías. Asimismo, la organización agraria no descarta que otras producciones frutícolas como el higo o el melocotón hayan sufrido deterioros de diversa consideración tras el paso del pedrisco.

Paso inundado en Tarragona
A pesar de la virulencia del fenómeno, la organización profesional agraria ha puntualizado que el impacto sobre el volumen total podría verse atenuado por el avanzado estado de la recolección en los campos leridanos. Desde Asaja han precisado que, en estos momentos, más del 70% de la producción de pera ya se encuentra cosechada, mientras que en el caso de la fruta de hueso el porcentaje recolectado supera holgadamente el 85%.
Las organizaciones agrarias han señalado que todavía es pronto para emitir un balance definitivo sobre las pérdidas económicas ocasionadas, ya que las consecuencias directas de los golpes del granizo en la fruta se aprecian con mayor claridad tras el transcurso de unas horas. Una vez finalice por completo este episodio de inestabilidad climática, los técnicos llevarán a cabo las pertinentes evaluaciones sobre el terreno, confiando en que el seguro agrario agilice las peritaciones de daños a la mayor brevedad.













