Nueva reunión de dirigentes de la denominada ‘Coalición de Voluntarios’, y nueva muestra de solidaridad de los aliados europeos con Ucrania. Coincidiendo con el 35º aniversario de la proclamación de la Independencia del país, presidentes, primeros ministros y titulares de Exteriores han mantenido una reunión en Kiev, algunos de forma presencial, otros por vía telemática, donde han explorado los medios para apuntalar la defensa aérea, prestando especial atención a la escasez de misiles antibalísticos que están permitiendo a las fuerzas de la Federación Rusa intensificar sus bombardeos aéreos contra las ciudades ucranianas e incrementar el número de víctimas entre la población civil. El apoyo fue más allá de las palabras, y el propio presidente de Francia, Emmanuel Macron, se comprometió a que su país entregará nuevos misiles interceptores antibalísticos.
Las autoridades ucranianas han calculado que necesitarán alrededor de tres centenares de proyectiles antibalísticos para garantizar la seguridad de la población civil durante el invierno que se avecina y de las infraestructuras que proveen de servicios básicos a la ciudadanía, tales como el suministro de electricidad o la calefacción. Aunque no se ha desvelado la cantidad de proyectiles que enviará Francia, a buen seguro aliviarán la penuria actual, acentuada por la escasez de este tipo de armas en el mercado mundial provocada por la guerra de Irán, que han limitado las existencias incluso en el Ejército de EEUU.
Primer viaje de Burnham
A la reunión asistió el nuevo ‘premier’ británico, Andy Burnham, en su primer viaje al extranjero, mientras que Macron y el canciller alemán Friedrich Merz, lo hicieron por vía telemática. El líder galo, cuyo país afronta en unos meses unas tensas elecciones presidenciales y en cuya precampaña ya se han producido denuncias de interferencias por parte del Kremlin, ha advertido de las dificultades que atravesará el continente europeo en el futuro inmediato. «Está claro que los países de la OTAN serán objetivo y que las provocaciones se multiplicarán», ha advertido Macron, instando a «mantener la calma y seguir con normalidad«.
El anuncio del jefe del Estado francés coincide con la decisión del ‘premier’ británico de autorizar a la empresa de defensa MBDA compartir con Ucrania informaciones clasificadas sobre los misiles de largo alcance SCALP para bombardear objetivos en territorio ruso, con el fin de que sean producidos conjuntamente con el país eslavo y Francia, una medida que ha generado una airada y amenazadora reacción en Moscú. De hecho, Burnham ha profundizado en la idea, que va ganando peso en el último año y medio de guerra, de que el país eslavo, más que constituir una carga para los aliados, es un Estado que contribuye de manera decisiva a su seguridad.
De hecho, el dirigente británico ha estampado su firma junto con la de su homólogo ucraniano en un acuerdo sobre el uso de la IA en las fuerzas armadas y en temas de defensa, un ámbito en el que las fuerzas ucranianas han adquirido una gran experiencia en estos años de guerra. Esta asociación «combinará la experiencia operativa inigualable de Ucrania con el ecosistema británico de categoría mundial en materia de IA», ha valorado Burnham.
Durante la jornada, el presidente Zelenski ha pronunciado un largo y emotivo discurso con motivo del aniversario de la declaración de independencia en el que ha querido transmitir a la ciudadanía el momento que atraviesa el país en el largo conflicto, que se prolonga ya más de 1.600 días. Calificando de «muy difícil» situación actual, ha destacado que existe «una fuerza que nos sostiene firmemente de la mano, y en realidad no es invisible en absoluto. Es la fuerza de nuestro círculo de apoyo mutuo». Es lo que denominó como «apoyo entre nosotros, la ausencia de dudas sobre la persona que tenemos al lado, la fe en todos los ucranianos». El líder ucraniano ha insistido en la idea de que Rusia no puede ganar la guerra porque la potencia invasora y su presidente «viven en el pasado». Y ha celebrado que en EEUU, las autoridades del país ya no se hagan «ilusiones sobre si Rusia quiere verdaderamente detener esta guerra«.
La presencia de dirigentes extranjeros en territorio ucraniano no ha frenado el goteo de muertos que provocan a diario los bombardeos rusos. En Chernihiv, localidad próxima a la frontera con Bielorrusia, un ataque contra un edificio se ha saldado con una quincena de heridos. En Izium, en el noreste, otro ataque causo la muerte a una persona y heridas a una quincena, entre ellos una adolescente de 13 años.
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