Cuando desaparezca la motivación, que esté la disciplina. Las distracciones son muy golosas y cada vez te llaman más

Carlos Alcaraz ha demostrado que su talento competitivo convive con una habilidad cada vez más depurada para gestionar los descansos y las desconexiones. Acostumbrado a pelear por los títulos más prestigiosos del circuito, el murciano ha aprendido a equilibrar la exigencia del entrenamiento con la necesidad de disfrutar de una vida que no gire únicamente alrededor del tenis. Una filosofía que, según Juan Carlos Ferrero, su antiguo entrenador, será clave para que el número uno mundial siga ampliando sus límites.

Fuente