Carlos Alcaraz ha demostrado que su talento competitivo convive con una habilidad cada vez más depurada para gestionar los descansos y las desconexiones. Acostumbrado a pelear por los títulos más prestigiosos del circuito, el murciano ha aprendido a equilibrar la exigencia del entrenamiento con la necesidad de disfrutar de una vida que no gire únicamente alrededor del tenis. Una filosofía que, según Juan Carlos Ferrero, su antiguo entrenador, será clave para que el número uno mundial siga ampliando sus límites.
Tras conquistar el Open de Australia y convertirse en el tenista más joven en completar el Grand Slam, Alcaraz se vio obligado a frenar por una lesión en la muñeca derecha. La pausa, forzada pero necesaria, le permitió desconectar durante el verano y recuperar sensaciones lejos de la pista.
Un proyecto de futuro en Murcia
Entre los hitos que marcan su presente destaca la creación de la Ciudad del Tenis Carlos Alcaraz, un complejo deportivo de vanguardia en su Región de Murcia natal.
El proyecto aspira a convertirse en un motor para las nuevas generaciones y consolida el vínculo del jugador con su tierra. Paralelamente, Alcaraz continúa creciendo como icono global de la moda, embajador de grandes marcas y protagonista de una docuserie en desarrollo sobre su trayectoria.
Ferrero, que conoce como pocos la evolución del murciano, analizó en el programa ‘El Cafelito’ algunos de los factores que han moldeado su carrera. Para el extenista, ahora entrenador de Ángel Ayora, Alcaraz tiene condiciones para superar los 24 Grand Slam de Novak Djokovic e incluso convertirse en el primer jugador en alcanzar los 25 grandes. Una posibilidad que, según él, dependerá menos del talento y más de la capacidad para sostener la exigencia durante años.
La disciplina como motor cuando la motivación se agote
Ferrero subraya una idea que considera esencial: la disciplina. A su juicio, la motivación es suficiente en los primeros años, cuando cada torneo supone un estímulo nuevo. Pero mantener ese nivel durante una década exige algo más. Cuando la novedad desaparece, el jugador debe ser capaz de seguir cumpliendo con lo necesario incluso después de haber alcanzado muchos de sus sueños.
07/09/2025 TENNIS – US OPEN 2025. El tenista español Carlos Alcaraz anunció este jueves que estará en el US Open, último ‘Grand Slam’ de la temporada donde defiende título, después de una ausencia de cuatro meses sin jugar, lesionado en su muñeca derecha desde el torneo de Barcelona en abril. DEPORTES Jean Catuffe / DPPI / AFP7 / Europa Press / Jean Catuffe / DPPI / AFP7 / Eur / Europa Press
La reflexión enlaza con uno de los aspectos más comentados alrededor de Alcaraz: su manera de desconectar. En el documental de Netflix ‘Carlos Alcaraz: A mi manera’, Ferrero admitía que algunas distracciones podían alejarle del foco. Con el tiempo, su percepción ha cambiado: el murciano ha demostrado que puede ausentarse unos días sin que su rendimiento se resienta, algo que «la mayoría no consigue».
El riesgo de las distracciones en una estrella global
Ferrero introduce, no obstante, una advertencia. Cuanto más crezca la figura de Alcaraz, más atractivas serán las oportunidades fuera de la pista: patrocinios, compromisos, viajes, eventos y proyectos audiovisuales. Todo ello puede ocupar un espacio creciente en su vida y convertirse en un desafío añadido. «Las distracciones son muy golosas. Cada vez te llaman más», señala el entrenador.
Alcaraz tiene por delante muchos años para seguir escribiendo su historia. Y si algo ha demostrado es que no necesita parecerse a nadie para hacerlo. Su forma de competir, su personalidad y su manera de desconectar forman parte de una fórmula que, hasta ahora, le ha funcionado.












