Las claves
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El vicepresidente primero de la Asamblea de Ceuta y diputado del PSOE en Ceuta, Melchor León, ha dirigido una carta abierta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para pedirle que intervenga ante la crisis que atraviesa la ciudad y que, según denuncia, se prolonga ya durante dieciocho días sin que exista un diagnóstico oficial sobre su alcance.
«Vengo a pedirle que mire a Ceuta», comienza la misiva, en la que León, quien ya se ha mostrado crítico con la gestión en otras ocasiones.
El diputado en la Asamblea de Ceuta reclama al presidente que ofrezca información precisa sobre el número de personas que entraron en la ciudad caballa y sobre cuántas permanecen todavía en la ciudad.
«Entraron en esta ciudad de ochenta y cuatro mil habitantes más de setenta mil personas, según las cifras de su propio Gobierno», afirma León. El diputado contrapone esas cifras con los datos ofrecidos posteriormente por las distintas administraciones y denuncia que no se haya publicado «una cifra oficial consolidada».
«Y aquí está lo primero que le pido, porque de ello depende todo lo demás. Que nos digan la verdad», escribe.
León sostiene que «una ciudad no puede recuperarse de algo que todavía no sabe qué fue» y reclama «números ciertos, con nombre detrás y con fecha». A su juicio, «sin diagnóstico no hay tratamiento posible».
El diputado socialista plantea a Sánchez cinco medidas concretas que considera posibles de aplicar «esta misma semana».
La primera es la declaración del estado de alarma para Ceuta, con el objetivo de garantizar «un control efectivo de la crisis» y habilitar, además, la declaración de la emergencia nacional conforme al artículo 28.1 de la Ley 17/2015, de modo que se pueda realizar una gestión más eficiente de las necesidades sanitarias, humanitarias y de seguridad.
En segundo lugar, pide que se declare la emergencia de interés nacional, como hizo el propio Ministerio del Interior ante los incendios de Madrid y Ávila, para que el delegado del Gobierno pueda asumir la gestión de la situación.
La tercera petición pasa por el despliegue de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para habilitar un espacio «digno, con agua, con luz y con atención sanitaria» para las personas que permanecen en la ciudad, además de resolver las solicitudes de protección internacional.
«Nadie debería estar durmiendo en nuestras calles», sostiene León, que recuerda que el Colegio de Médicos de Ceuta ha solicitado un hospital de campaña.
Como cuarta medida reclama un Frontex permanente en la frontera. León recuerda que la Comisión Europea ofreció este despliegue y reprocha al Gobierno que no llegara a solicitarlo: «Solo puede pedirlo el Estado».
La quinta petición es que se cumpla el compromiso del ministro del Interior de que ninguna de las personas que entraron irregularmente en Ceuta se quedaría en la ciudad. «Han pasado dieciocho días. No pido nada nuevo», afirma León, que reclama que los expedientes sean resueltos «en plazo, con medios suficientes y con un calendario público».
La carta adquiere un tono especialmente personal cuando León describe las consecuencias de la crisis sobre la vida cotidiana de los ceutíes.
«Este agosto los niños de Ceuta no han bajado a la playa. Nos hemos quedado sin fiestas», relata. También denuncia el impacto sobre los comercios y la preocupación de los vecinos: «Hay mujeres en mi ciudad que se lo piensan dos veces antes de salir de casa».
«Una ciudad aguanta casi todo. Ceuta ha aguantado asedios de treinta y tres años. Lo que no se aguanta es no saber», sentencia.
El socialista reivindica además el carácter singular de la ciudad y recuerda que Ceuta decidió permanecer vinculada a España en 1640, cuando Portugal recuperó su independencia. «Por eso esta ciudad es Fidelísima», apunta.
León subraya que en Ceuta conviven «cristianos, musulmanes, hebreos e hindúes» y que sus diferencias nunca habían supuesto un problema: «Todos somos caballas, y todos somos España».
El vicepresidente primero de la Asamblea insiste en que su petición no busca un trato de favor para Ceuta. «No le pido un trato especial para mi ciudad. Le pido el que ya tienen los demás. Le pido el mismo», afirma.
Y apela directamente al artículo 139 de la Constitución, que establece que todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte del territorio nacional, así como al artículo 138, que encomienda al Estado garantizar un equilibrio económico adecuado y justo entre las distintas partes del territorio.
«España es grande porque la hacen grande sus territorios. Y no puede ser grande dejando a uno solo sin la atención que necesita», sostiene.
La misiva concluye con un llamamiento directo a Sánchez: «Devuélvanos la verdad. Devuélvanos la normalidad. Y póngale una fecha».
«Porque lo que hoy en Ceuta es esperanza, señor presidente, mañana puede ser certeza. Y usted tiene en su mano convertir la una en la otra», añade.
León asegura que los ceutíes están dispuestos a «arrimar el hombro» y que no reclaman que las administraciones resuelvan sus problemas, sino que les permitan ayudar a solucionarlos.
«Nosotros seguiremos donde hemos estado siempre. Firmes, y fidelísimos», concluye la carta, firmada como Melchor León, vicepresidente primero de la Mesa de la Asamblea de Ceuta.
La iniciativa se produce después de que León haya elevado públicamente sus críticas a la gestión del Gobierno central y haya reclamado también la dimisión del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano.
El socialista ha defendido que no está dispuesto a guardar silencio pese a las posibles consecuencias internas en el PSOE.












