La sangría de concejales en el Ayuntamiento de Las Torres continúa con la salida ahora de Andrea Barquero, del Partido Popular, que se incorporó en sustitución de Gloria Fernández (PP).
El alcalde, el popular Pedro José Noguera, reorganizó las competencias a principios de agosto, de forma que Barquero quedó encargada de la Concejalía de Educación y Cultura, mientras que Inga Popa, de Vox, que ocupó la vacante que en abril dejó Isabel Zapata, asumió la Concejalía de Recursos Humanos y Personal, Urbanismo, Ordenación del Territorio y Vivienda.
Barquero confirmó este martes a La Opinión su decisión de poner fin a su etapa en la Corporación municipal de Las Torres, aunque prefirió no desvelar los motivos de su salida, que explicará en el próximo Pleno municipal, presumiblemente en septiembre.
El edil independiente Pablo Ruiz recrimina a Pedro José Noguera que sea «alcalde a distancia desde Cartagena, donde vive»
La alcaldesa María Eugenia Sánchez fue la primera en dar un paso al lado por motivos de salud, meses después de ganar las elecciones. Luego lo hizo Manuel Durán, Álvaro Hernández y Gloria Fernández. El exconcejal de Vox, Pablo Ruiz, que llegó a ostentar las atribuciones de Seguridad Ciudadana y Protección Civil, asegura que, menos la primera, todas se deben a «desavenencias graves con el alcalde«.
El pasado sábado se conocía la noticia de que la concejala de Festejos, Manuela Sarabia, se marchaba por «motivos de salud», algo que Ruiz pone en duda.
Sean por motivos personales o no, lo cierto es que el baile de concejales en el Ayuntamiento torreño es una realidad. A esta retahíla de ceses en el PP hay que sumar la dimisión de la anterior portavoz de Vox, Isabel Zapata, acusada de prevaricación administrativa. La otra concejal del partido de Abascal, Amalia Pérez, sigue en el Gobierno.
Como concejal independiente, Pablo Ruiz solicita la dimisión «inminente» de Pedro José Noguera, al que acusa de «ser alcalde con un mando a distancia desde Cartagena, que es donde vive», y del que dice que «ni aparece por Las Torres». «Esto ya es insostenible», lamenta.














