- Despliegue del Ejército en Ceuta y escenas inquietantes
- Preocupación legal de los militares y apoyo jurídico
- Incertidumbre sobre las órdenes y funciones militares
- Recomendaciones para los militares en Ceuta
- Hostilidad y dificultades en el despliegue militar
- Consultas y quejas ante situaciones complejas
- Papel clave de las asociaciones de militares
- Llamamiento a la claridad y defensa jurídica
Despliegue del Ejército en Ceuta
A esa escena se suman otras en las que se ve a miembros del Ejército de Tierra trasladar en camiones militares a decenas de extranjeros, algunos de los cuales saltan de la caja para evitar ser devueltos a Marruecos.
📍 CEUTA, España 🇪🇦
Lo advertimos, el efecto llamada ha sido devastador..
🔊MARLASKA
Dónde está la cooperación de las autoridades marroquíes❓
Por qué no se han desplegado más recursos humanos y materiales❓
Las fronteras españolas ya no son seguras, ¡¡FRACASO ABSOLUTO!! pic.twitter.com/u7W4QoJjGX
— Jucil Nacional (@jucilnacional) July 30, 2026
Preocupación legal de los militares y apoyo jurídico
La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego (de Izquierda Unida), ha declarado que va a pedir que se aclaren esas actuaciones, que ponen en evidencia lo delicado de la intervención de los militares en la crisis actual de Ceuta, aún más que para los policías nacionales, guardias civiles y policías locales.
En foros militares circula en los últimos días un mensaje de un despacho de abogados de Ceuta, Acosta-Arteaga, que se ofrece a cualquier militar de la ciudad a atender sus dudas jurídicas por la actuación ante la avalancha de extranjeros.
Confidencial Digital ha contactado con el abogado José Acosta, que confirma que están recibiendo llamadas de militares de Ceuta que les consultan dudas y problemas por este inusual despliegue en las calles.
Asegura que en los primeros días de esta crisis por la entrada de decenas de miles de marroquíes, los militares sobre todo les llamaban para saber si podían hacer algo ante problemas como el reparto de la comida a los efectivos desplegados.
Eran más bien quejas por cuestiones logísticas: comida, turnos, horarios… A eso se ha sumado ahora la cuestión de los permisos anulados, y las reclamaciones económicas por las vacaciones que han tenido que cancelar muchos militares destinados en unidades de Ceuta.
El Grupo Táctico Ceuta realiza patrullas de forma permanente por las calles de la Ciudad Autónoma garantizando la seguridad.#MOPS #MOT pic.twitter.com/BNPuYquvnV
— Estado Mayor Defensa 🇪🇸 (@EMADmde) July 31, 2026
Incertidumbre sobre las órdenes y funciones militares
Pero las cuestiones legales que más preocupan a los militares, y por eso están contactando con abogados como estos, son las propias actuaciones en sí.
“Están preocupados porque las instrucciones que reciben son ambiguas, son más bien consejos y recomendaciones, no son por escrito, y cambian de un día para otro”, resume el abogado Acosta.
Ese es el principal motivo de inquietud. Los militares han sido desplegados en apoyo y refuerzo de las Fuerzas de Seguridad: Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Local.
Su misión es de presencia y disuasión, sobre todo. Por ejemplo, hay militares y vehículos del Ejército en la puerta de los supermercados, para evitar asalto y robos por parte de algunos extranjeros, que no tienen medios de subsistencia.
Pero de la presencia han tenido que pasar, en ocasiones, a la actuación activa. En algunos caso se ha visto a militares, por ejemplo en las primeras noches tras el asalto, correr tras algunos violentos, porra en mano, para dispersarlos.
El problema, aseguran algunos militares, es que consideran que en muchos casos no les han dado órdenes claras de lo que deben hacer, y de lo que no pueden hacer.
Recomendaciones para los militares en Ceuta
Las órdenes de despliegue proceden principalmente del Mando de Canarias, la estructura del Ejército de Tierra que dirige a las unidades en Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla, y de la Comandancia General de Ceuta.
No pocos militares creen que esas órdenes no están claras ni delimitan con precisión sus funciones. Además, temen que los mandos intermedios las pueden interpretar cada uno a su manera al trasladarlas verbalmente.
Desde Acosta-Arteaga les recuerdan la regulación legal sobre la intervención de las Fuerzas Armadas en apoyo a las autoridades civiles en escenarios no militares, como es esta crisis de Ceuta.
Les recomiendan que sigan las órdenes, que se ciñan a ellas, y que no se extralimiten ni asuman responsabilidades indebidas por un exceso de celo.
“Les recomendamos que tengan mucho cuidado”, y que por ejemplo no se muestren muy contundentes, si tuvieran que contener una avalancha, con los menores.
Hostilidad y dificultades en el despliegue militar
En estas consultas, los militares que están desplegados estos días en Ceuta relatan otras circunstancias incómodas que les generan dudas.
Por ejemplo, cuentan que están recibiendo instrucciones dispares y cambiantes sobre el material con el que despliegan. Según el día y la unidad, algunos patrullan con chaleco antifragmentos (que protege el torso de impactos de bala y de metralla), que no es específicamente un chaleco antitrauma como el que llevan los policías antidisturbios, pero otros simplemente van con el uniforme de camuflaje, la “chupita” como la llaman.
Se ha visto militares con casco, mientras que otros llevan como prenda de cabeza el chambergo (sombrero con alas), o los legionarios el gorrillo o chapiri.
La inquietud de algunos militares va en aumento porque están experimentando que la hostilidad de los extranjeros que resisten en Ceuta va creciendo.
Quienes han patrullado durante días concluyen que al llegar a Ceuta, muchos marroquíes y otros africanos podían tener algo más de respeto, de miedo, por los policías y militares: el miedo que sienten hacia los uniformados en sus países, que suelen ser mucho más duros y violentos que en España.
Pero conforme se han adaptado a la situación en Ceuta, “se han envalentonado”, sobre todo ante los militares, que principalmente realizan tareas de “presencia”.
Los relatos que están llegando a despachos de abogados como Acosta-Arteaga hablan de insultos, burlas e incluso lanzamientos de objetos contra patrullas de militares, lo que está empezando a preocupar a los soldados.
Algunas patrullas se enfrentan a situaciones complicadas. Pasan por zonas, por ejemplo en los montes, donde hay grupos de decenas de extranjeros, mientras que los militares son tres en un vehículo.
Otro elemento que les genera desazón es el hecho de que si tienen que intervenir, puedan ser grabados con un teléfono móvil y finalmente denunciados en un juzgado. En la avalancha de mayo de 2021 se abrió una investigación judicial sobre la devolución de menores a Marruecos por soldados desplegados en la frontera de El Tarajal.
Este abogado subraya que los militares están realizando “una labor espectacular” en Ceuta, ya que están trasladando tranquilidad a la población en unos momentos de mucha tensión y miedo.
Consultas y quejas ante situaciones complejas
Desde el despacho Acosta-Arteaga están intentando resolver las dudas e inquietudes de estos militares. Y les trasladan que si por alguna circunstancia de este despliegue llegaran a ser investigados, penal o disciplinariamente, ellos se ofrecen a asumir su defensa legal “sin coste alguno”.
Confidencial Digital también ha recabado información de las asociaciones profesionales de las Fuerzas Armadas.
En la Unión de Militares de Tropa (UMT) están recibiendo llamadas de consulta de socios que no tienen claro “en calidad de qué” actúan si son movilizados para este despliegue, o para otros si hay nuevos asaltos fronterizos.
“Y si hago esto, ¿qué me pasa?”, “Y si me ordenan esto, ¿lo cumplo?”: a la asociación le están planteando diferentes preguntas sobre escenarios que pueden vivir en esta misión en Ceuta.
“Los militares, cuando vamos a una misión, tenemos unas ROE, unas reglas de enfrentamiento”, que les marcan las pautas a seguir frente al enemigo y en las distintas situaciones que se pueden dar, explican desde UMT, “¿Pero aquí…?”.

Van a pedir información al Ministerio de Defensa sobre este despliegue, y sobre el papel de los militares en él.
Cuentan casos de militares desplegados en Ceuta que veían venir a grupos de decenas de personas corriendo hacia ellos. Pese a tener formación en control de masas, se apartaban sin usar la defensa y les dejaban pasar.
“Un policía nacional y un guardia civil saben lo que tiene que hacer. Si una persona les agrade, lo reducen y le ponen las esposas. ¿Pero qué hace un militar?”, explican, ya que no tiene la condición de agentes de autoridad.
Recuerdan que en la primera ola de la pandemia, el real decreto que declaró el estado de alarma sí otorgó la condición de agentes de la autoridad a los militares que realizaban patrullas de presencia en las calles, para controlar el cumplimiendo de las normas de confinamiento domiciliario.
Pero esa excepción jurídica no se ha aplicado a la crisis actual en Ceuta, por lo que tienen dudas hasta de si un militar puede hacer uso de la defensa, la porra.
Incluso hay dudas sobre los traslados en camión que hicieron unidades del Ejército para trasladar a inmigrantes irregulares hacia la frontera: conductores con temor a qué puede pasar si sufren algún accidente.
La recomendación de UMT a las consultas de sus socios es, principalmente, preguntar. “Si tienen dudas, que pregunten a sus mandos. Que no dejen nada al aire”, y que las órdenes de los superiores queden bien claras.
Incertidumbre y órdenes que se diluyen
Desde la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) lamentan que hay “muchísima incertidumbre” entre los militares desplegados.
Corroboraron la disparidad de órdenes sobre el material que deben llevar los militares al patrullar estos días por Ceuta: “Dependiendo de unidad, unos patrullan con casco, otros sin casco, con o sin chaleco…”.
Confirman que las órdenes en este despliegue se están transmitiendo, principalmente, de forma verbal.
Frente a quienes lamentan las órdenes por inconcretas, en ATME, por la información que manejan de sus socios, consideran que en este caso las órdenes que llegan desde el Mando de Canarias a las unidades de Ceuta son correctas: “Los militares que cumplan las órdenes recibidas no deben tener ningún problema legal”.
Ahora bien, admiten que “a pie de calle” esas órdenes no siempre es fácil cumplirlas.
Explican que el número de militares que pueden ser desplegados en Ceuta es reducido. Eso afecta también a los cuadros de mando. En una intervención como esta, no todos los miembros de pelotones o secciones tienen a mano a un cuadro de mando para saber cómo intervenir.

Eso provoca que las órdenes se diluyan, como ya se ha dicho, y comiencen las interpretaciones.
Por eso su recomendación es “cumplir las órdenes recibidas”, y en caso de que tengan dudas, que los militares pongan la situación en conocimiento de sus mandos superiores, para saber cómo actuar.
Desde ATME animan a los militares de Tropa y Marinería de Ceuta a asociarse a su asociación, para poder tramitar escritos, quejas, informarles de las respuestas del Ministerio de Defensa, y prestarles defensa jurídica si es necesario.
En los próximos días, dirigentes de ATME se trasladarán a Ceuta para tratar de ofrecer ayuda y asesoramiento jurídico a los militares de la ciudad.
Desde la Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas (Asfaspro) ya reclamaron al inicio de esta crisis que los militares recibieran instrucciones claras para poder actuar, y así tener una red jurídica que les protegiera. Lo mismo pidieron otras asociaciones.
En Asfaspro no les han llegado muchas consultas y quejas, y las que llegan son principalmente por la cancelación de permisos y vacaciones. En general perciben “tranquilidad” en el personal de Ceuta, creen que el peso de la intervención recae en las Fuerzas de Seguridad, al ser hasta ahora un problema fundamentalmente de orden público en la ciudad.
También a la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) les han llegado consultas sobre los turnos de despliegue y los permisos anulados.
Sí han recibido algunas preguntas sobre las órdenes, que ellos ven claras, aunque no sean escritas: los militares no tienen la condición de agentes de la autoridad, y por tanto su misión ha de limitarse a patrullar para dar presencia y apoyo a los policías.
Comentan además que un número importante de militares de Ceuta ha pedido poder salir a esas misiones con defensa (la porra), para poder tener un elemento de respuesta en caso de altercados con personas violentas.
Llamamiento a la claridad y defensa jurídica
Militares Con Futuro es otra asociación de militares, aunque en este caso no tiene presencia en el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas.
Ha reclamado que se comunique por escrito a cada militar qué puede hacer y qué no antes de salir a la calle. Creen que es una exigencia razonable para que “quien cumple una orden no acabe respondiendo él sólo por ella”.
Ese es el temor en muchos casos: que si la orden es verbal, y algún militar acaba siendo investigado, sus mandos se laven las manos, y aseguren que ellos no dieron órdenes que condujeron a esa actuación presuntamente ilegal o contra el Régimen Disciplinario.

















