El atletismo español ha vivido este viernes una matinal de sensaciones contrapuestas en los Campeonatos de Europa de Atletismo que se están disputando en Birmingham, con las buenas noticias del 4×400 femenino, de Adri Ben y de Yulenmis Aguilar, pero con la decepción de Mariano García, la caída de Carlos Sáez y la eliminación esperada del relevo largo masculino.
El relevo largo femenino exhibió madurez y fondo de armario, ya que la dirección técnica acertó al reservar a Paula Sevilla con vistas a la final de 400 lisos del sábado. Sin su mejor especialista, España se plantó en la final con cierta autoridad al acabar segunda en la primera serie con 3:26.41 y luchará por todo el domingo en la penúltima prueba de los Europeos.
La semifinalista individual Ana Prieto entregó en quinta posición, Herminia Parra (una solanera sustituyó a otra) recuperó una posición y la ochocentista Rocío Arroyo (llegó a ‘semis’) era quinta cuando dio el testigo a Blanca Hervás. La madrileña maravilló al situarse segunda con un cruce para coger la cuerda y aguantó ahí. ¿Se podrá optar a las medallas con Paula Sevilla?
Blanca Hervás recibe el testigo de Rocío Arroyo / RFEA – SPORTMEDIA
La segunda semifinal de 1.500 supuso una de las grandes decepciones de los Europeos por la eliminación de un Mariano García que cedió tres metros en la penúltima vuelta y ya no logró recuperarlos. Pasaban ocho y el actual campeón mundial de esta prueba bajo techo acabó decimocuarto con 3:45.00.
Salvó los muebles sobre la bocina un Adri Ben que remontó en la última curva y sudó tinta en los cuadros para mantener la octava plaza (pasaban ocho) en una carrera muy lenta. El de Viveiro acreditó 3:42.53 y el austríaco Raphael Pallitsch se le acercó a tres centésimas. Dos metros más y habría quedado eliminado.

Adri Ben y Mariano García, (trabajada) cara y cruz en el ‘milqui’ / RFEA – SPORTMEDIA
En la primera, Carlos Sáez se fue al suelo al caer el irlandés Doyle delante de él y el recuerdo de los 800 femeninos con la más que discutible recalificación de Audrey Werro invitaba al optimismo. Había que esperar, pero el sumario salió y ni el catalán ni el insular aparecían recalificados. No obstante, SPORT les informará si hay novedades.
La gran estrella del atletismo mundial, el pertiguista sueco Armand Duplantis, apenas se desperezó para sellar con un solo salto de 5,60 metros su clasificación para la final de este sábado. Muy lejos de los 6,31 que tiene como récord mundial, el de Lafayette se dejó varias decenas de centímetros de margen con el listón.

Armand Duplantis, a la final sin forzar la máquina / EFE
También se clasificó con un único salto su teórico gran rival, el griego ‘Manolo’ Karalis (segundo de la historia de la prueba con 6,17 metros). Completa la lista de billetes para la final con un intento al alemán Bo Kanda Lita Baehre, mientras que el belga Ylio Philtjens saltó a la primera 5,25, 5,45 y 5,60
Tras dos lesiones graves, María Vicente regresaba al heptatlón de un Europeo cuatro años después de llegar entre alfileres a Múnich y retirarse tras tres nulos en longitud. La catalana empezó de maravilla en 100 vallas, muy cerca de su marca personal y con buenas sensaciones (13.38). Y la debutante Sofía Cosculluela también estuvo más que notable con 13.42.

María Vicente empezó a buen nivel en las vallas / RFEA – SPORTMEDIA
Mención especial para la ‘animalada’ de la suiza Annik Kälin, quien realizó unos colosales 12.59 en la tercera serie que la habrían catapultado al oro en la prueba individual. Sí, con +3,3 metros por segundo de viento, pero la final individual se la llevó la neerlandesa Nadine Visser por una milésima ante la polaca Pia Skrzyszowska con 12.57 (-0,8 m/s). Alucinante, vamos.
La catalana apretó los dientes en la altura para igualar su mejor marca del curso con 1,77 metros a la segunda (también necesitó de dos intentos en 1,74) y cerrar las dos primeras pruebas entre las 10 primeras (2.009 puntos) y con ilusión para las cinco restantes. Por contra, Cosculluela se quedó en 1,65 metros y 1.857.

Sofía Cosculluela se quedó en 1,65 en altura / RFEA – SPORTMEDIA
Otra gran noticia la protagonizó Yulenmis Aguilar en jabalina. Sexta en los Juegos de París, la hispanocubana vuelve a ver la luz tras una lesión de hombro y otra en un codo que la obligó a pasar por el quirófano. Por fin de regreso, lanzó el dardo a 59,85 metros en su primer tiro y pasó a la final con la sexta marca global.

Yulenmis Aguilar, sin problemas en la calificación / RFEA – SPORTMEDIA
El 4×400 masculino parecía condenado de antemano, pero compitió de maravilla y rozó la clasificación. Con David García abriendo, Ángel González, Juanjo de la Rosa y Bernat Erta tras una intoxicación, el cuarteto español fue cuarto en la segunda serie con 3.01.41 tras la descalificación de Gran Bretaña, a tan solo ocho centésimas de Polonia (terceros) y a 10 del pase por tiempos (Suiza).
Fuente: Sport













