Miguel Ángel Silvestre ha recordado una etapa de su vida muy alejada de los focos, las alfombras rojas y los grandes rodajes. Antes de convertirse en uno de los actores españoles más conocidos, estudió Fisioterapia y tuvo que compaginar su formación con distintos trabajos para poder mantenerse.
El intérprete, nacido en Castellón, no llegó al mundo de la interpretación de forma directa, ni fue un camino trazado desde su infancia. Durante años quiso ser tenista profesional, pero una grave lesión en el hombro sufrida cuando tenía 19 años le obligó a cambiar de rumbo.
En ese momento, tal y como comentó en unas declaraciones recogidas por La Vanguardia, comenzó a estudiar Fisioterapia, una decisión que también estuvo influida por su padre, que era fisioterapeuta. Así, de un mundo del tenis frustrado por una lesión pasó a sus estudios universitarios.
MADRID, 27/04/2025.- El actor Miguel Ángel Silvestre posa a su llegada a la entrega de los Premios Platino, este domingo en IFEMA, en Madrid. EFE/ Daniel González / Daniel González / EFE
Del tenis a la universidad
El tenis fue durante mucho tiempo el gran objetivo de Miguel Ángel Silvestre. Entrenaba seis días a la semana y llegó a competir a un nivel que le hacía pensar en una posible carrera profesional. Sin embargo, una lesión en el hombro durante un campeonato en Hungría puso fin a ese proyecto cuando todavía era muy joven.
Aquel momento supuso un golpe importante. De repente, tuvo que buscar una alternativa y decidir qué hacer con su futuro. La Fisioterapia apareció como una opción lógica, tanto por el interés que tenía por el cuerpo y el deporte como por la influencia de su padre, que ejercía en ese ámbito.
Silvestre llegó a cursar los estudios universitarios y, durante un tiempo, pensó que podía construir su vida profesional alrededor de esa carrera. Sin embargo, su camino acabaría tomando una dirección completamente distinta cuando descubrió la interpretación.
Trabajar para poder estudiar
Durante sus estudios universitarios, el actor no contaba con la estabilidad económica que más tarde tendría gracias a la televisión y al cine. Para poder pagarse los estudios y los cursos de aprendizaje, tuvo que desempeñar distintos trabajos, entre ellos poner copas en bares y encordar raquetas (algo que le mantuvo unido al tenis, de alguna manera).

Miguel Ángel Silvestre en ‘Sky Rojo’. / NETFLIX
Esos empleos muestran una parte menos conocida de su trayectoria. Antes de tener representantes, contratos millonarios y papeles protagonistas, tuvo que buscar distintas formas de obtener ingresos mientras seguía preparándose. La imagen del actor de éxito comenzó, en realidad, con trabajos muy prácticos y con una etapa en la que debía repartir su tiempo entre estudiar, trabajar y descubrir qué quería hacer realmente con su vida.
El descubrimiento del teatro
Su acercamiento a la interpretación se produjo casi por casualidad. Durante unas vacaciones en casa de su abuela, en Benicàssim, asistió a un ensayo de un grupo de teatro amateur del que ella formaba parte. Aquella experiencia despertó su curiosidad y le hizo descubrir una posibilidad que hasta entonces no había considerado seriamente.
Su tía, directora de teatro, también tuvo un papel importante en ese proceso. Gracias a esa influencia, empezó a realizar cursos de interpretación, expresión corporal, baile moderno y otras disciplinas. Poco a poco, recuperó la ilusión que había perdido tras abandonar el sueño del tenis… y encontró la vocación que le ha permitido triunfar.














