Las claves
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La Junta de Paz para Gaza de Donald Trump concretó este lunes tras una reunión en Jerusalén entre su alto representante, Nickolay Mladenov, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) emprenderán «la retirada total» del enclave palestino una vez Hamás entregue las armas, y no antes.
«A diferencia de las informaciones inexactas, señalamos que la retirada de las FDI más allá de la Línea Amarilla tendrá lugar únicamente una vez que la desactivación esté completada, tal como Hamás se comprometió ante los mediadores», subrayó el organismo a través de un comunicado. «Esto se aplica tanto a las armas ligeras como a las armas pesadas y a los túneles por igual», remató.
La Junta de Paz confirmó, además, que la Fuerza Internacional de Estabilización y el Comité de Verificación de la Aplicación serán los órganos encargados de supervisar el proceso, como contemplaba el acuerdo de paz de 20 puntos que las partes suscribieron en octubre bajo la mediación de Trump.
El presidente de Estados Unidos anunció el pasado viernes a través de su plataforma Truth Social que había alcanzado un acuerdo «histórico» con Hamás para incautar sus armas. La cúpula del Movimiento de Resistencia Islámico confirmó el anuncio pasadas unas horas, pero aclaró que no daría el paso hasta que las tropas israelíes hubieran emprendido la retirada completa.
Hamás demandó, asimismo, el cumplimiento de una serie de garantías, entre las que figuraban la reconstrucción de Gaza, la garantía del derecho a la autodeterminación y el establecimiento de un Estado palestino independiente, incluidas en el acuerdo de alto el fuego.
Pero Israel, que ocupa más del 60% del territorio palestino y fortifica la Línea Amarilla que divide el enclave, no muestra señales de retirada. Según el diario Haaretz, el Gobierno de Netanyahu pone como pegas la falta de exigencia de la destrucción de las armas incautadas a Hamás y la participación de Catar y Turquía en el proceso de verificación.
El Gobierno israelí reclama, además, libertad de acción para sus tropas en las zonas transferidas a la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF, por sus siglas en inglés). Una fuerza que integrarán soldados de países como Marruecos, Albania o Kazajistán.
«Día largo en Jerusalén, reunido con el primer ministro Netanyahu y su equipo», escribió Mladenov en la red social X. «Este es el comienzo de la fase difícil y nunca he pretendido lo contrario. Pocas de las cosas que hacemos ahora son dramáticas. Es un trabajo lento, minucioso y técnico», apuntó.
Un día antes, el diplomático búlgaro había condenado el ataque aéreo israelí en Gaza que mató a 18 palestinos. «Esto ocurre tras intensos esfuerzos de la Junta de Paz y los mediadores (Egipto, Turquía, Catar y Estados Unidos) para lograr que las facciones palestinas en Gaza acepten una hoja de ruta para la plena aplicación del plan del presidente Trump, con el fin de entregar la gobernanza civil y desactivar sus armas», escribió, sin mencionar directamente a Israel.
Hamás dejó claro este fin de semana que los ataques israelíes en Gaza amenazaban con hacer descarrilar el acuerdo de desarme, y sin embargo, el ministro de Energía, Eli Cohen, garantizó que las FDI mantendrían la campaña de bombardeos sobre el enclave. Una campaña que, desde la firma del alto el fuego en octubre, se ha cobrado la vida de al menos 1.230 palestinos.














