El método de Ribera Salud en Cartagena que impulsa a una remera de élite hacia los Juegos Olímpicos

El éxito de un deportista de alto rendimiento no solo depende del talento y el entrenamiento, sino también del equipo que lo respalda. Es el caso de la remera Maria Ángeles Macián, que ha encontrado en el Grupo Ribera y en el fisioterapeuta Chema Faraco, de la Clínica Garellano de Cartagena, la simbiosis perfecta para llevar su carrera al siguiente nivel.

Su colaboración se centra en un enfoque integral que va más allá de tratar lesiones, priorizando la prevención y la optimización del rendimiento.

La prevención como pilar fundamental

Para un deportista de élite, la fisioterapia no es solo un remedio para el dolor, sino una herramienta fundamental de prevención. María Ángeles Macián explica que este apoyo le aporta «mucha tranquilidad». Destaca la importancia de atajar las molestias antes de que se conviertan en un problema grave: «no hace falta que vaya al fisio solo cuando me duela algo a reventar, sino que voy a poder ir tratando las cosas que vayan surgiendo poco a poco y con tranquilidad».

No hace falta que vaya al fisio solo cuando me duela algo a reventar»

Mari Ángeles Macián

Deportista

Chema Faraco, con 25 años de trayectoria profesional, refuerza esta idea. Su trabajo con García no se limita a la consulta, sino que implica un conocimiento profundo de la deportista y su disciplina. «Hay que conocer el cuerpo y conocer su deporte al detalle«, afirma Faraco. 

El objetivo principal es «adelantarse a las lesionesprevenir esas lesionesmejorar su rendimiento y mejorar su día a día». Esto exige un contacto constante no solo con la deportista, sino también con su entrenador para controlar las cargas de trabajo.

Una relación basada en la confianza

La relación entre Macián y Faraco comenzó antes de esta colaboración formal, cuando su entrenadora se lo recomendó. Aunque ella admite que sus métodos pueden ser duros («a veces me ha hecho mucho daño»), la efectividad era innegable: «lo que me gustaba era que el problema lo solucionaba«. 

Esta experiencia positiva fue clave para afianzar su vínculo con el Grupo Ribera. Para la deportista, la sinceridad es innegociable: «Para mí la clave siempre ha sido confiar desde el principio, porque si ya entro a la clínica con dudas de qué cuento o qué no, a lo mejor el problema no se soluciona de raíz».

Faraco, que ha trabajado con numerosos deportistas individuales y colectivos, ve este nuevo reto con una remera como una oportunidad «espectacular» para aprender y ayudar. Subraya que su papel es «controlar la biomecánica y las cargas» del cuerpo de la atleta, identificando problemas recurrentes para corregir «desfases biomecánicos para que ella pueda ser más rápida». 

Al final, como él mismo señala, «lo que manda es la línea de meta, y ser lo más rápido posible y, sobre todo, lo más eficiente posible».

COPE

Chema y Mari Ángeles en COPE

El reto del remo y el objetivo olímpico

La exigencia física del remo es enorme. Maria Ángeles Macián entrena dos o tres sesiones al día, seis o siete días a la semana, y cada sesión dura entre hora y media y dos horas. Chema Faraco señala que la lesión más habitual en este deporte es el dolor lumbar, por ser la zona que más carga soporta. 

Sin embargo, existen otras dolencias típicas como lesiones en el esternón y las costillas, incluidas fracturas por estrés, además de tendinopatías en el miembro superior e incluso dolores de rodillas por desequilibrios musculares.

Con este respaldo integral, Mari Ángeles Macián tiene la vista puesta en metas ambiciosas. A corto plazo, afronta el Campeonato de España de Beach Springs y la clasificatoria para el Mundial y el Europeo. No obstante, su gran sueño es «seguir creciendo, no solo mantenerme en el nivel en el que estoy, sino ir un poquito más allá», con un objetivo claro: los Juegos Olímpicos de 2028 o 2032.

El respaldo de un gran grupo médico como Ribera aporta una red de seguridad crucial. «Para ellos es tener una seguridad de que pase lo que pase, allá donde le pase, va a tener gente detrás de ella», explica Faraco. Este apoyo no se limita a Cartagena, ya que el grupo tiene presencia nacional. Para María Ángeles, esa tranquilidad se resume en la frase que define su camino: «Poder confiar para llegar lejos».

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