Canarias está sufriendo en esta primera semana de agosto la que es una de las peores olas de calor de los últimos años, sumando por quinto día consecutivo temperaturas superiores a los 40 grados centígrados pero, sobre todo, viviendo unas madrugadas que entran en la categoría de noches infernales, como la vivida en Agüimes, villa que literalmente se sancochaba a medianoche a 35,8 grados centígrados. Unas cifras que colocan al actual episodio a la altura de otros históricos, como el de agosto de 1976, el más relevante para la Aemet por una anomalía térmica de 6,1 grados por encima de lo esperado, o las también históricas de 2023, ya que en estos días las mínimas son incluso más altas que las de aquél entonces.
Con una persistente intrusión de aire africano, que progresivamente ha ido reduciendo a mínimos la humedad relativa del aire por encima de la cota de los 400 metros en la isla de Gran Canaria, tanto la Aemet como el Gobierno de Canarias, así como cabildos y ayuntamientos, han lanzado toda la batería de avisos y alertas disponibles por la administración pública.
Así, este lunes la vida en las islas se ha desarrollado bajo el aviso rojo, tercera vez que se activa en Gran Canaria desde la implantación de Meteoalerta en 2007, mientras que el Ejecutivo autónomo decretaba a primeras horas del día la alerta máxima por riesgo de incendio forestal.
Y es que ya durante la mañana del lunes se volvían a disparar los registros, como los 43, 7 grados anotados en la localidad de Tasarte, en el municipio de La Aldea de San Nicolás; los 41,6 grados en Lomo de Pedro Afonso, en las medianías de San Bartolomé de Tirajana; los 41,2 grados en Agüimes; y los 39 apuntados en Tunte.
Pero, además, el tiempo no ha dado tregua a los residentes de los municipios más afectados para recuperar el resuello por la noche, ya que además de los citados 35,8 grados de la medianoche de Agüimes, tampoco han podido descansar en condiciones en Pájara, con 34,8 grados a primeras horas de la madrugada. Igual que ocurría en Tasarte, a 34,4 grados; en Lomo de Pedro Alfonso, con 34 grados centígrados registrados 30 minutos después de la medianoche; y, de nuevo en Tunte, y sus 33,4 grados.
También quedará cotejar tras este periodo en qué estaciones se hayan producido marcas históricas porque de hecho ya se han detectado valores de máximas absolutas en 38 años de serie, los comprendidos entre 1988 a 2026, como ocurre con el de la estación meteorológica de Osorio, en el municipio de Teror, que registró 41 grados centígrados el pasado sábado a las 14,20 horas, según informa el geógrafo Ángel Nuez Alonso basándose en los datos ofrecidos por la Agencia Estatal de Meteorología. Cabe subrayar que las diez máximas de Teror en esas cuatro décadas se han anotado en los últimos seis años.
Tras estos cinco días de calor extremo todos los ojos están puestos en el interior de las islas con masa forestal, ya que a la Alerta Máxima por Altas Temperaturas aplicada dentro del Plan Específico de Emergencias de Canarias por Riesgos de Fenómenos Meteorológicos Adversos (PEFMA), se añade la Alerta Máxima por Riesgo de Incendios Forestales (INFOCA) en Gran Canaria a partir de la cota de los 400 metros de altitud.
El Ejecutivo autónomo sostiene que la coincidencia de temperaturas superiores a los 40 grados, una humedad relativa en el aire inferior al 30 por ciento, y el viento del noreste moderado con intervalos fuertes genera un «cóctel explosivo» propicio para la propagación de incendios incontrolables.
De momento, y para las próximas horas, se espera que el episodio aún dure unas 48 horas más con valores extremos, si bien para este martes hay un muy relativo alivio al pasar del aviso rojo de este lunes a un aviso naranja en la isla de Gran Canaria en su mitad sur y sus vertientes este y oeste, así como en la mitad oeste de la isla de La Palma, por temperaturas entre 37 a 39 grados centígrados, y amarillo en el resto del archipiélago, excepto en el norte de Tenerife y Gran Canaria por valores en torno a los 34 grados centígrados. Hay que subrayar que para esta jornada también se activarán avisos amarillos por vientos en La Gomera, este sur y oeste de Gran Canaria y cumbre de La Palma.
Donde más se notará el alivio de las temperaturas serán en las zonas de costa, precisamente por el empuje de esos vientos alisios cargados de humedad.
El miércoles se repetirán los avisos naranjas para las mismas áreas, excepto en el oeste de La Palma, mientras que los amarillos quedan desactivados en Fuerteventura, Lanzarote y La Graciosa. Pero eso sí, se abre un nuevo aviso amarillo por fenómenos costeros en los litorales del este, sur y oeste de las dos islas capitalinas.
Esto es debido a un aumento progresivo de la velocidad del aire proveniente del noreste, que soplará con mayor intensidad en los canales entre islas y vertientes expuestas. Supondrá una relevante entrada aire marítimo fresco que aliviará las zonas bajas y que en principio hará descender los termómetros del interior por debajo de los 34 grados centígrados. Con todo, el riesgo forestal continuará siendo elevado debido al calor acumulado en la biomasa forestal durante estos últimos cinco días.
Para el jueves, los cielos amanecerán poco nubosos o despejados, con intervalos por debajo de los 600 a 800 metros en el norte de las islas, que serán más compactos a primeras y últimas horas. Todavía se podrán alcanzar los 34 grados centígrados en medianías del sur y oeste de Gran Canaria, así como superar los 30 en amplias zonas de las medianías orientadas al sur y oeste. Soplará viento moderado del nordeste, con intervalos de fuerte en las vertientes sureste y noroeste de las islas montañosas, y así como en zonas del interior y vertientes sur de Lanzarote y Fuerteventura, donde serán probables las rachas ocasionales muy fuertes, según la predicción de la Aemet.
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