España dedicó el lunes a festejar la Copa del Mundo cosechada en Estados Unidos. Primero tuvo la parte más institucional, brindando el título a la Casa Real y también a las autoridades políticas… Y la parte festiva llegó con la rúa que recorrió las abarrotadas calles de Madrid, que acompañaron a sus jugadores hasta Cibeles, donde se dirigieron a toda su gente con cariño y, sobre todo, euforia.
Enncima de ese escenario, por el que pasaron grandes artistas del mundo de la música y que se vino abajo con el promonitorio ‘Hit’ del Mundial, ‘Superestrella’ de Aitana, los jugadores de España se vinieron arriba y recibieron el calor de sus aficionados.
Presentado el último antes de Rodri
Los jugadores fueron presentados por orden de dorsal… Pero los ‘speakers’ se saltaron a Ferran Torres para presentarlo el último antes del capitán, como el héroe que es. Y es que el más aclamado, como no podía ser de otra manera, fue el canterano del Valencia CF. El jugador valenciano marcó el gol a Argentina que le dio la copa mundial a España en el minuto 106 y fue recibido como un auténtico héroe, viendo como las miles de personas allí congregadas corearon al unísono su nombre.
Ferran Torres celebrando el gol / Europa Press
Con la Senyera en la cintura
El valenciano salió con la senyera atada a la cintura y con la canción «Ahí está el tiburón» en honor a su apodo y ofreciendo la Copa del Mundo a una marea de gente entre la que se veían carteles dirigidos hacia él.
Ferran, que ha sido un ejemplo de resiliencia y de creer en sí mismo, acabó siendo clave para el equipo de Luis de la Fuente marcando el gol más importante de la historia del fútbol español junto con el de Andrés Iniesta en 2010.
Reivindicado por Rodri
Después de las presentaciones y de los discursos de los protagonistas fue Rodri el que cogió el micrófono para reivindicar a Ferran: «Quiero pediros que cantéis conmigo por un jugador muy especial, que ha sido injustamente criticado y que es muy importante para nosotros», señaló, antes de poner a miles de personas a cantar «¡Ferran, Ferran, Ferran..!»












