El asalto de UniCredit a Commerzbank, tras más de dos años, conduce hasta un inmueble embargado en el corazón de Moscú. El edificio de cinco plantas, de color rosa pastel, fue en su día la antigua sede central de las operaciones del banco alemán en Rusia y en el resto de Eurasia. Así fue hasta la primavera de 2024, cuando un tribunal de San Petersburgo congeló los activos y las acciones de la filial rusa de Commerzbank como parte de una sentencia de casi 100 millones de euros.
Sin embargo, la operación sobre su competidor alemán podría implicar una vuelta a este mercado. Commerzbank mantiene dos sociedades rusas, que, según la documentación de la oferta pública de adquisición (OPA), quedarían en manos de UniCredit. En primer lugar, cuenta con su filial bancaria, Commerzbank Eurasija y la segunda, un vehículo denominado Casa en el Embarcadero 2 (Dom na Naberezhnoy 2, en ruso), vinculado a la sede en Kadashevskaya Embankment, a unas cuadras del Kremlin.
Esta disputa destaca la herencia que podría adquirir UniCredit si culmina el control de su rival germano, con una nueva exposición al mismo mercado del que lleva años intentando salir. El banco italiano pactó la venta de una parte de sus activos en Rusia a un inversor privado de Emiratos Árabes Unidos en mayo de este año, según un comunicado a inversores.
Desde el estallido de la guerra, la multinacional italiana se ha enfrentado a crecientes dificultades. Entre ellos, una tormenta de litigios, nuevas condiciones impuestas por el Kremlin a empresas occidentales y la dificultad de encontrar un comprador. El grupo provisionó 554 millones de euros en el ejecicio de 2025 para hacer frente a estos procedimientos.
Al alcance del Kremlin
El negocio ruso plantea otro obstáculo para la operación: el cambio indirecto de propietario de las dos filiales de Commerzbank se someterá al examen del Banco Central de Rusia, la autoridad de competencia rusa y por último, el visto bueno del propio presidente ruso, Vladímir Putin.
UniCredit, en su propio folleto de la operación, reconoce que estos permisos podrían tardar entre seis meses a un año. El banco con sede en Milán admite que, si ejecuta la operación sin luz verde del Kremlin, se expone a posibles multas, ventas forzosas, la pérdida de licencias y la obligación de vender participaciones.
UniCredit coquetea con Berlín
UniCredit ha logrado aproximarse al 50% del capital de Commerzbank y ha finalmente abierto una vía de diálogo con Berlín. El consejero delegado del grupo, Andrea Orcel—quién fue brevemente CEO del Santander— ha logrado mantener contactos con el ministro de Finanzas alemán, Lars Klingbeil.
Un gigante paneuropeo
La posible fusión entre ambos grupos, que alumbrará un gigante bancario de alrededor de 168.000 millones de euros en capitalización bursátil conjunta. La operación pública de adquisición (OPA), no obstante, aún tendría que pasar por Bruselas, el BCE y por varios obstáculos regulatorios en distintos mercados donde opera el banco con sede en Fráncfort.
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