Donald Trump aprovechó la víspera de la final del Mundial para plantear una nueva candidatura de Estados Unidos a organizar el torneo en el futuro. En una recepción con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, el mandatario estadounidense deslizó la posibilidad de acoger la competición en solitario e incluso bromeó con hacerlo junto a China. Además, Trump deseó suerte a los dos equipos finalistas antes de un partido al que también asistirá como protagonista, con la atención puesta en los movimientos en los palcos, que contarán con la presencia de varios de sus rivales políticos, entre ellos Pedro Sánchez.
«Este no ha sido solo el mejor Mundial de la historia, sino el mayor acontecimiento humano, social y cultural que la humanidad ha vivido jamás», aseguró Infantino en la recepción celebrada este viernes en la Torre Trump de Nueva York. «Deberían volver a elegir a Estados Unidos», afirmó el republicano. «Esta vez dejaremos fuera a Canadá y México«, añadió. En tono jocoso especuló también con la posibilidad de una edición conjunta con Pekín. «La próxima vez podríamos hacerlo entre China y Estados Unidos. Así habría un vuelo corto entre partido y partido. A los jugadores les encantaría», bromeó.
Ante responsables de las federaciones y leyendas del futbol, Trump se aventuró a comentar noticias del Mundial, pese a repetir que no conoce mucho este deporte. El republicano hizo referencia a la polémica que él mismo generó, y que lo convirtió en uno de los protagonistas de la competición, después de llamar a Infantino para solicitar una revisión de la tarjeta roja al delantero estadounidense Folarin Balogun antes del enfrentamiento contra Bélgica. «Yo solo hice una recomendación: ¡Dejad que ese tipo juegue el partido!«, ironizó.
Expectación en los palcos
En la final de este domingo entre España y Argentina, las miradas también estarán puestas en el presidente estadounidense y en sus interacciones entre bastidores con varios líderes políticos, entre ellos Pedro Sánchez. Moncloa confirmó este viernes que el presidente del Gobierno asistirá al duelo por el título, en el que también estarán presentes los reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía. Las tensiones entre Madrid y Washington se han intensificado en los últimos meses. Sánchez se ha erigido como uno de los líderes mundiales más críticos con las políticas de Trump, negando a Washington el uso de bases aéreas conjuntas para el conflicto con Irán y cuestionando el aumento del gasto militar hasta el 5% del PIB dentro de la OTAN.
«España es un pésimo socio en la OTAN. No participan. No pagan. No quiero tener nada que ver con España«, declaró Trump en una rueda de prensa en Ankara, con motivo de la cumbre de la alianza del pasado 8 de julio. «Ni siquiera les hablen. Son unos inútiles, mala gente«, añadió el presidente estadounidense. Preguntada sobre si Trump apoyaba a Argentina por estas críticas a España, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que no lo sabía.
El probable encuentro entre ambos mandatarios en el palco VIP del MetLife Stadium de Nueva Jersey será, por tanto, uno de los momentos destacados de la cita. Por su parte, el presidente argentino, Javier Milei, aliado de Trump, no estará presente por motivos de superstición. Al partido también acudirá el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, rival político de los republicanos.
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