- Historia y legado del cine Liceu en Sants
- Transformación en supermercado aldi
- El impacto en el barrio y la cultura local
El emblemático edificio del antiguo cine Liceu, ubicado en la calle de Sants 82-96, está a punto de cambiar su historia tras años de abandono. Aldi ha iniciado las obras para convertir este espacio cultural en un supermercado, un giro inesperado para un lugar que fue uno de los grandes referentes del ocio en el barrio de Sants.
Historia y legado del cine Liceu en Sants
Origen y esplendor del cine
Inaugurado en 1914, el cine Liceu fue una de las salas más populares del barrio de Sants. La estructura actual data de 1956, cuando el arquitecto Antoni de Moragas i Gallissà reconstruyó el edificio tras la guerra, dotándolo de una fachada de vidrio y un vestíbulo amplio que aún conserva parte de su esencia. La sala llegó a albergar a unas 1.500 personas y contaba con espacios sociales, incluyendo un bar, que lo convirtieron en punto de encuentro para los vecinos.
Declive y cierre definitivo
El cine comenzó a perder público a finales de los 80, siguiendo la tendencia general del sector. Cerró sus puertas en julio de 1989 y, posteriormente, el edificio se fragmentó en varios negocios privados, como una tienda y una sala de baile. Sin embargo, con el paso del tiempo, todos cesaron su actividad y el edificio quedó vacío, sumido en un silencio que parecía eterno.
Transformación en supermercado aldi
Planes y proceso de adecuación
Aldi ha anunciado que trabaja en la puesta en marcha de un nuevo supermercado en este inmueble histórico. Aunque la apertura no será inmediata, las obras ya han comenzado. La compañía, que ha abierto más de 15 tiendas en España este año y cuenta con 507 locales, prevé que el nuevo supermercado en Sants abra en los próximos años. Esta iniciativa forma parte de la expansión que Aldi mantiene en Barcelona, con recientes aperturas en mercados como Montserrat y Fort Pienc.
Conservación y protección patrimonial
El edificio es un Bien Cultural de Interés Local (BCIL) y está incluido en el Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Catalunya, lo que implica que elementos como la fachada de vidrio y parte del vestíbulo original se conservarán. Esta transformación a supermercado se suma a una tendencia creciente: varias antiguas salas de cine de Barcelona han sido reconvertidas en espacios comerciales, con el riesgo de perder parte de la memoria cultural de la ciudad.
El impacto en el barrio y la cultura local
Reacción de los vecinos y comunidad
El cambio ha generado opiniones encontradas. Por un lado, la llegada de un supermercado Aldi puede reactivar la zona, creando empleo y facilitando el acceso a productos frescos y económicos. Por otro, existe cierta nostalgia y preocupación por la pérdida de un espacio cultural con raíces profundas en el barrio de Sants.
Tendencias en la reutilización de espacios históricos
Barcelona ha visto cómo varios cines históricos desaparecen o cambian de uso con el tiempo. Este fenómeno refleja la evolución urbana y comercial de la ciudad, pero también abre el debate sobre el valor que se concede a la conservación del patrimonio frente a la modernización y necesidades actuales de los vecinos.
| Aspecto | Antes (cine Liceu) | Después (supermercado Aldi) |
|---|---|---|
| Uso principal | Espacio cultural y sala de cine | Supermercado de alimentación |
| Capacidad | 1.500 personas | Capacidad adaptada a tienda comercial |
| Elementos conservados | Fachada de vidrio y vestíbulo original | Mantenimiento de elementos protegidos |
| Impacto en el barrio | Punto de encuentro social y cultural | Nuevo servicio comercial y empleo |
Este cambio en el antiguo cine Liceu es una muestra clara de cómo la ciudad se reinventa. El barrio de Sants pierde un cine histórico, pero gana un nuevo espacio de uso cotidiano que responde a las necesidades actuales de sus habitantes. ¿Será el equilibrio justo entre tradición y modernidad? Tú decides.
La realidad es que este proyecto marcará un antes y un después para el edificio y para el barrio. Aldi no solo amplía su red comercial, sino que también afronta el reto de integrar un supermercado en un inmueble protegido por su valor histórico. Un paso que, sin duda, dará que hablar en los próximos años.
Fuente del artículo: El Periódico














