Poco más de un minuto necesitó Jan Andrysek en una jugada individual para inaugurar el marcador para el Molina Sport ante el Rubí en el Polideportivo Francesc Calvo, batiendo sin remisión a un resignado Arnau Díaz.
Unos segundos duraría la alegría isleña. Los que tardaban los barceloneses en encontrar en su referente ofensivo, David Coronas, la llave para restablecer la igualada, introduciendo el disco en la meta defendida por Javi Tordera (1-1). La intensidad en defensa se acrecentaba con el paso de los minutos, en un duelo jugado de poder a poder en el que Kevin Mooney logró conectar con Jan Andrysek que volvía a perforar la meta local a menos de 15 minutos para el descanso (1-2).
El Rubí pedía un tiempo muerto para preparar su ofensiva y Coronas volvía a ser letal, en esta ocasión en un pase medido de Iván Medina que devolvía las tablas al marcador (2-2). La ambición grancanaria recogía sus frutos al filo del descanso, en una jugada individual de su entrenador, Kevin Mooney, volvía a desequilibrar el marcador para llegar a su ecuador por delante en el electrónico (2-3).
Igualdad hasta el descanso
El hambre de los amarillos se acrecentaba en el descanso y tras una nueva batalla de poder a poder, conseguía conectar Mooney con Sihvonen que no perdonaba ante Arnau Díaz y duplicaba la renta de los visitantes (2-4).
Los catalanes no renunciaban al partido y arriesgaban retirando a su portero para buscar la superioridad en la pista, lo que fue aprovechado por Andrés Baños para redondear el triunfo con el 2-5 definitivo tras anotar a puerta vacía.
Con este triunfo, el segundo en las dos jornadas disputadas, los amarillos colideran la tabla de la Liga Élite con seis puntos.













