Las patatas fritas pueden quedar mucho más crujientes con un paso que muchos pasan por alto antes de ponerlas en la sartén

  1. La importancia del agua fría para eliminar el almidón
  2. La técnica de la doble fritura para un acabado perfecto
  3. Elegir la patata adecuada para freír

Patatas fritas. Solo con nombrarlas se nos hace la boca agua. Pero, ¿alguna vez te has preguntado por qué no siempre quedan tan crujientes como en los mejores restaurantes? Chefs estrella Michelin coinciden en un truco sencillo pero clave: lavarlas en agua fría para eliminar el almidón sobrante

Esto no solo mejora la textura, sino que eleva unas simples patatas a otro nivel.

La importancia del agua fría para eliminar el almidón

¿Por qué lavar en agua fría?

El almidón que contienen las patatas es el culpable de que a veces queden blandas o pegajosas tras la fritura. Sumergir las patatas cortadas en tiras en agua fría ayuda a eliminar ese exceso de almidón, lo que permite que se frían mejor y desarrollen una superficie mucho más crujiente. Jordi Cruz, chef con tres estrellas Michelin, lo explica claramente: «Las tengo en agua porque les quiero eliminar el almidón que sobra. ¿Por qué? Porque hace que queden más crujientes».

Cómo hacerlo correctamente

  • Corta las patatas en tiras regulares, ni muy finas ni muy gruesas.
  • Colócalas en un recipiente con agua fría, asegurándote de que estén completamente cubiertas.
  • Déjalas reposar al menos 30 minutos (algunos expertos recomiendan hasta una hora).
  • Escurre y seca bien las patatas antes de freírlas para evitar que el aceite salpique.

La técnica de la doble fritura para un acabado perfecto

Primera fritura: cocinar sin dorar

Dani García, reconocido chef con tres estrellas Michelin, defiende la técnica de la doble fritura. La primera fase consiste en freír las patatas a una temperatura moderada (140-150 ºC) para cocinarlas por dentro sin que se doren. Así se consigue que queden tiernas en el interior pero firmes.

Segunda fritura: el toque crujiente

El secreto para que las patatas tengan ese dorado y textura crujiente irresistible está en la segunda fritura, que se realiza a una temperatura más alta (180-190 ºC). En este paso, la superficie de la patata se vuelve crujiente y dorada, mientras que el interior permanece suave. Un toque de sal fina al final es la guinda que realza el sabor.

Elegir la patata adecuada para freír

¿Por qué la patata agria es la favorita?

Los chefs coinciden en que la variedad de patata es clave para un buen resultado. La patata agria es considerada la más versátil y adecuada para freír gracias a su textura y bajo contenido en agua, que evita que las patatas absorban demasiado aceite y pierdan su crujiente.

Otras variedades recomendadas

Además de la agria, la patata Kennebec es otra opción destacada para preparar patatas fritas perfectas. Su consistencia firme y sabor suave la convierten en una favorita para chefs y amantes de la cocina por igual.

Variedad Características Uso recomendado
Agria Bajo contenido en agua, textura firme Ideal para fritura y asados
Kennebec Textura cremosa, sabor suave Muy usada para patatas fritas y purés
Otras variedades Más húmedas, menos resistentes al aceite Menos recomendadas para fritura

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