El Parlamento de Galicia sentará en la misma comisión a ganaderos, industrias lácteas, supermercados, cooperativas, consumidores, investigadores y responsables públicos para analizar una pregunta que condiciona el futuro de miles de explotaciones: por qué el precio que reciben los productores no siempre permite cubrir sus costes y garantizar la rentabilidad de las granjas.
El plan de trabajo de la comisión sobre los factores que influyen en el precio de la leche incluye la comparecencia de 42 personas y entidades, además de la solicitud de 57 informes. La iniciativa llega en un momento de especial inquietud para el campo gallego, después de que el precio medio en origen descendiese en mayo hasta los 45,5 céntimos por litro, tras el fuerte recorte aplicado en los contratos firmados durante la primavera.
La hoja de ruta fue aprobada este miércoles con los votos favorables del PPdeG y el PSdeG, mientras que el BNG y Democracia Ourensana se abstuvieron. La comisión había sido constituida en junio para estudiar tanto la formación de los precios como las dificultades para aplicar en la práctica la normativa sobre contratación alimentaria en el sector lácteo.
Entre los representantes de los productores figuran Unións Agrarias, Sindicato Labrego Galego, Asaga, Unión Leiteira Galega, Agromuralla, la Federación Frisona Galega, la cooperativa O Rodo y el Consello Regulador da Agricultura Ecolóxica de Galicia.
También está prevista la participación de más de una decena de industrias y organizaciones empresariales, entre ellas Lactalis, Leite Río, Naturleite, Leite Celta, Inleit, Central Lechera Asturiana, Entrepinares y la Federación Nacional de Industrias Lácteas.
La distribución, otro de los eslabones decisivos en la formación del precio final, estará representada por Gadisa, Vegalsa-Eroski, Lidl, Mercadona y Carrefour. A ellas se sumarán cooperativas como Clun, Aira y AGACA, además de investigadores, economistas agrarios y organismos de control.
Del precio en el supermercado al dinero que recibe cada granja
La comisión tratará de reconstruir el recorrido económico de la leche desde que sale de la explotación hasta que llega al consumidor. Entre las cuestiones centrales estarán los costes de producción, los contratos entre ganaderos e industrias, el poder negociador de cada eslabón y el margen que queda en la distribución.
El objetivo es determinar por qué Galicia, pese a su peso en la producción láctea española, ha registrado tradicionalmente precios en origen inferiores a los de otras comunidades. El sector cerró 2025 con una media de 52,9 céntimos por litro, pero las nuevas contrataciones de 2026 provocaron un descenso significativo durante la primavera.
Entre los expertos convocados se encuentran el exconselleiro de Agricultura y profesor de Economía Agraria Francisco Sineiro; el investigador de la Universidade de Santiago Edelmiro López Iglesias; el gerente del Laboratorio Interprofesional Galego de Análise do Leite, Roberto Lorenzana; y representantes de la Fundación Juana de Vega.
Por parte de la Administración están previstas las intervenciones de responsables de la Xunta, del Ministerio de Agricultura y de la Agencia de Información y Control Alimentarios, organismo encargado de vigilar el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria.
La comisión solicitará asimismo 57 documentos al Observatorio Lácteo de Galicia, las administraciones autonómica y estatal, instituciones europeas y diferentes especialistas. Con esa información se pretende conocer mejor la evolución de los precios, los costes de las explotaciones, la estructura industrial y el funcionamiento de los contratos.
El diputado popular Miguel Viso defendió que el plan ofrece una hoja de ruta para analizar con rigor por qué los productores siguen sin recibir un precio que consideren justo. A su juicio, el trabajo parlamentario debe ofrecer respuestas y un horizonte de futuro para un sector estratégico.
El PSdeG apoyó el documento pese a que no incorpora todas sus solicitudes, con el argumento de agilizar una comisión reclamada por Unións Agrarias ante la situación del sector.
El BNG, en cambio, cuestionó la ausencia de varios expertos y organizaciones que había propuesto, así como la falta de plazos concretos para finalizar los trabajos. También criticó que no se aprobase la comparecencia obligatoria de la conselleira do Medio Rural, María José Gómez, cuya participación queda sujeta a su voluntad.
Los nacionalistas consideran además que la entrega de los informes puede coincidir con las comparecencias, lo que dificultaría que los grupos dispongan de tiempo suficiente para estudiar la documentación.
La comisión abre así un proceso que llevará al Parlamento a escuchar a prácticamente todos los actores de la cadena láctea gallega. Sus conclusiones deberán aclarar cuánto pesa cada eslabón en el precio y qué medidas podrían evitar que las reducciones aplicadas por la industria recaigan principalmente sobre las explotaciones.














