A Coruña se prepara para celebrar el histórico acontecimiento astronómico del 12 de agosto. Con la protección ocular y la seguridad como requisitos indispensables para disfrutar del evento, la comunidad local acudirá, junto a visitantes extranjeros, al espectáculo cósmico. Sin embargo, los humanos no son los únicos que experimentarán el eclipse, dejando la puerta abierta a un gran interrogante: ¿cómo reaccionarán las distintas especies animales al fenómeno solar?
El Grupo Naturalista Hábitat dará respuesta a esta pregunta el próximo lunes, 10 de agosto, a partir de las 20.30 horas, en una charla en su local de A Coruña (calle Camariñas, 8) a cargo del biólogo Cosme Damián. «Podemos observar algúns cambios no comportamento dos animais que son curiosos e que queremos compartir», manifiesta Damián, quien asegura que, más que «presentar grandes novidades», planteará preguntas a los espectadores. «Que tal se, ademais de desfrutar do espectáculo astronómico, botamos unha ollada aos animais e poñemos o ouvido?», reflexiona.
Los asistentes a la charla jugarán, así, un papel clave a la hora de evidenciar estos fenómenos. «Queremos pedirlles que durante a eclipse, dentro das súas posibilidades, observen e compartan connosco as súas observacións«, refiere Damián.
Alteraciones en aves e insectos
Centrándose en las aves, su ámbito de especialización, Damián explica que muchas de las especies aladas «métense en árbores para durmir a unha hora que non lles toca«. Otra posibilidad que contempla es «empezar a escoitar cantos de aves nocturnas» durante la fase de oscuridad del eclipse, «un par de horas antes do que é habitual»; o que el período de activación para cazar de «algunha rapina nocturna» se adelante.
También es previsible que algunos insectos nocturnos vean modificado su comportamiento habitual a consecuencia del fenómeno astronómico. «As vacalouras igual empezan a efectuar algúns voos», indica el biólogo. Las luciérnagas estarán, asimismo, en el punto de mira. «Estaremos pendentes de se se alumea algún lucecú xusto nese lapso», añade.
Sin embargo, lo más interesante no sucederá en el punto álgido del eclipse, sino después. «Vaise facer de novo de día e eses animais xa estarán fóra, e nós queremos ver como é esa cadencia», relata Damián, quien insiste en que «son eventos excepcionais». A esto se le suma que el anterior eclipse de las mismas características que se vivió en Galicia data de 1905, «pero daquela non había rexistros de como foron os comportamentos na fauna«.
Las mascotas, espejo de los dueños
Más que una reacción directa a consecuencia del eclipse, el comportamiento de perros y gatos evolucionará en función de las propias acciones de sus compañeros humanos. «No les va a afectar demasiado. Sí que es cierto que por la noche es cuando muchas veces se activan, y les puede afectar a ese nivel. Pero va a ser más la reacción de nosotros, sus propietarios», opina Ana Eltamcheh, veterinaria de Elviña Vets.
Aunque el riesgo ocular en perros existe igual que para las personas —los ojos de ambas especies son muy similares—, es «improbable que un perro se quede mirando fijamente a ese fenómeno y que pueda llegar a dañarles», asegura Eltamcheh.
Las recomendaciones a seguir para el día del eclipse varían en función del carácter de cada can. «Es cierto que un evento con mucha aglomeración de gente no es el sitio para un animal, pero hay perros que están súper acostumbrados», indica la veterinaria. «Más que generalizar, yo lo individualizaría a cada ejemplar. Si es un perro con miedo a los ruidos y a la gente, no lo llevaría», añade.
Es aconsejable, no obstante, estar atentos a posibles señales de estrés, que pueden ser más o menos evidentes. «Normalmente su inquietud se manifiesta en que empiezan a moverse, a olfatear; otros con el lamido compulsivo o con ladridos demandantes«, ilustra Eltamcheh. Pero un mero bostezo, un lamido de la nariz o el retraimiento también pueden denotar un estado ansioso en el animal. «Es como las personas: hay gente que muestra el estrés aislándose, pero hay otros que hablan, gritan y vocalizan. En perros es lo mismo», afirma.
Proyecto colectivo
A Coruña se convertirá, además de en un enclave privilegiado para presenciar el eclipse del 12 de agosto, en un escenario idóneo para la observación colaborativa de la fauna y flora. A nivel estatal se ha creado el proyecto TriEclipse, en el que una red de más de 200 ciudadanos repartidos por diferentes localizaciones del territorio español grabará las previsibles reacciones de los animales ante el fenómeno.
El Grupo Naturalista Hábitat pide, al margen de aquellos interesados en unirse a TriEclipse, que la población comparta con la asociación «observacións, pero non tanto con gravacións, senón impresións que eles teñan» con relación a la fauna, incluyendo especies marinas. «Vainos interesar recibir todo iso, e sobre todo que abran os ollos non soamente ao espectáculo astronómico, senón tamén aos cambios comportamentais na fauna».














