La playa se convierte en el refugio de miles de españoles cada fin de semana debido a las olas de calor que han provocado un subidón de las temperaturas hasta situarlas por encima de los 40 grados. Para combatir semejante calor hay que hacer algo más que tomar el sol o dar un paseo por la orilla. Darse un chapuzón es el gesto más sencillo que puede ayudar a tu cuerpo a aliviarse del calor, pero hay que conocer el tiempo exacto para poder aprovechar más y mejor los beneficios del baño en el mar.
El médico Jesús Vázquez ha explicado en redes sociales uno de los errores más habituales que cometen muchas personas cuando van a la playa: salir del agua demasiado pronto. Hay mucha gente que toma el sol, siente el calor, se mete en el agua y vuelve a salir poco después para ponerse en la misma posición. «No salgas a los cinco minutos, quédate por lo menos media hora porque durante este tiempo, tu cuerpo está trabajando mucho más de lo que imaginas».
Una playa en una imagen de archivo / PIXABAY
La razón está en cómo responde el cuerpo dentro del agua. El mar roba calor mucho más rápido que el aire, por lo que el organismo tiene que trabajar para mantener su temperatura corporal. Ese esfuerzo, aunque apenas se perciba, implica un mayor gasto energético que estar simplemente sentado en la arena o tumbado al sol.
Además, incluso cuando una persona cree que está quieta en el agua, el cuerpo sigue activo. «Las olas, la corriente y la propia resistencia del agua obligan a activar de forma constante músculos de las piernas, el abdomen y la espalda para mantener el equilibrio», analiza el doctor. Por eso, un baño prolongado puede convertirse en una forma suave de movimiento, especialmente si se acompaña de pequeños desplazamientos, caminatas dentro del agua o unos minutos nadando.
Las olas, la corriente y la propia resistencia del agua obligan a activar de forma constante músculos de las piernas, el abdomen y la espalda para mantener el equilibrio
Favorece la circulación
Otro de los beneficios tiene que ver con la circulación. En personas que suelen notar las piernas hinchadas o cierta retención de líquidos, la presión del agua puede actuar como una especie de “media de compresión” natural. Esa presión favorece el retorno venoso y el drenaje linfático, sobre todo si se camina por la orilla con el agua a la altura de las piernas o se nada de forma tranquila.
Eso no significa, sin embargo, que bañarse en el mar adelgace por sí solo. El baño puede ayudar a moverse más, activar la musculatura y generar una sensación de bienestar, pero no sustituye a una alimentación equilibrada ni a la práctica regular de ejercicio físico. La recomendación de permanecer más tiempo en el agua debe entenderse como un hábito saludable dentro de una jornada de playa, no como una fórmula milagrosa para perder peso.













