«De qué te valen todas las cosas materiales que tienes si estás consumiendo todo tu tiempo para comprarlas?». Esta es una de las preguntas que lanza Franc Molinos, creador de contenido de 38 años que lleva siete años siendo nómada, viviendo en un camión junto a sus dos perros.
Molinos, con más de 118.000 seguidores en Instagram, comparte su estilo de vida. «Llevo siete años sin pagar alquiler, no pago luz y apenas pago agua. Y no, no es porque sea rico, es porque decidí cambiar una casa fija por una casa con ruedas». «Solo hay un secreto, cada vez vivo con menos y quiero menos», expresa.
Querer menos
El creador de contenido explica que durante todos estos años ha decidido en qué gastaba el dinero, sin gastar «en cosas materiales innecesarias» y empezando con una furgoneta de 1.700 euros con muebles hechos con madera reciclada.
«Cada vez tengo menos pero eso no es lo importante, lo importante es que quiero menos, solo quiero utilizar ese dinero que genero para comprar tiempo. Tiempo para pensar, tiempo para ser libre y tiempo para disfrutar de mi día a día y no ser un esclavo más envuelto en ese sistema de trabajo que nos inculcan desde pequeño», defiende Molinos.
Molinos ha ido cambiando de casa rodante durante estos años, invirtiendo sus ahorros iniciales en los primeros vehículos y, asegura, obteniendo un pequeño margen en cada cambio de vehículo que le ha ayudado a seguir avanzando.
Un estudio sobre ruedas
Actualmente vive en un camión que ha transformado en un estudio sobre ruedas, «casi 14 metros cuadrados de espacio habitable», una cocina que incluye doble fuego, horno y nevera; un salón convertible en cama; baño con ducha y baño seco y un garaje y una zona de descanso.
«Sé que a veces parece que no trabajo», expone Molinos, que mantiene este estilo de vida gracias a distintos proyectos: «mantenimiento web para clientes, asesorías, online, creación de contenido, un libro… y más cosas que llevo a mi ritmo».
Los inicios, reconoce, no fueron fáciles, pues «construir varias casas rodantes y formarme para trabajar online requirió disciplina, aprendizaje y muchas horas de dedicación».
«Nunca le diré a nadie que siga mis pasos al pie de la letra. No se trata de copiar mi estilo de vida, sino de reconocer que existen otras formas de vivir. Porque “vivir sin trabajar” no es no hacer nada: es encontrar aquello que tenga sentido para ti, que puedas sostener y que te nutra, en lugar de agotarte», concluye el creador de contenido.
Fuente: El Periódico












