Un sobrecogedor silencio ha protagonizado este martes el último adiós a la familia Sanz Garijo en Valladolid. La Catedral de Valladolid se ha llenado para despedir a Iván Sanz Cid, consejero delegado de la bodega Dehesa de los Canónigos, su mujer, Irene Garijo, y dos de sus hijos, Irene y Luis Álvaro, fallecidos el pasado domingo en un trágico accidente de tráfico en una carretera de Palencia.
Cientos de vallisoletanos, junto a familiares y amigos, han querido acompañar a la familia en la despedida. Al funeral, presidido por el arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, también han acudido numerosas autoridades, como el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco; el vicepresidente primero, Carlos Pollán; el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, y el presidente de la Diputación, Conrado Íscar.
Una familia volcada en los demás
La familia Sanz Cid siempre ha mostrado una especial sensibilidad social, colaborando activamente con causas solidarias y apoyando la cultura y el arte. Entre sus iniciativas destacan la subasta del vino Dehesa de los Canónigos Selección Especial Padrino de Vendimia para fines benéficos o la colaboración con el centro Benito Menni de Valladolid.
También participaban en la Subasta benéfica de Capones Cascajares a favor de la Fundación SIFU y organizaban el certamen Ribera Junior Chef, cuya recaudación se donaba íntegramente a asociaciones de ayuda a niños con enfermedades. Mientras, la ciudad sigue pendiente de Carlota, la hija menor de nueve años y única superviviente del accidente, que continúa ingresada en Burgos tras ser intervenida.
Palabras de consuelo y esperanza
Durante la ceremonia religiosa, a la que han asistido una treintena de sacerdotes, amigos de los hijos fallecidos y una hermana de la familia Sanz han dedicado unas palabras de acción de gracias. En su homilía, el arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, ha querido infundir fe y esperanza a los presentes, especialmente a la familia y a la hija menor.
Os convoco a la fe, para que se haga fortaleza, fortaleza especialmente para vosotros, querida familia, especialmente para la hija menor de este matrimonio»
Arzobispo de Valladolid
Argüello ha lanzado un mensaje de fortaleza: «Os convoco a la fe, para que se haga fortaleza, fortaleza especialmente para vosotros, querida familia, especialmente para la hija menor de este matrimonio, especialmente para cuantos estáis afectados de cualquier manera por esta tragedia, por esta muerte inesperada». El arzobispo ha recordado que «lo prudente es que todo el ejercicio de nuestra vida, el trabajo, las relaciones, la vida familiar, la vida de amistad, de ciudadanía, sea una oportunidad para ser santo».
Estamos llamados a la caridad, al cuidado de unos con otros»
Arzobispo de Valladolid
El arzobispo ha elogiado valores como «el cuidado de unos para con otros, […] la familia, la amistad, del trabajo bien hecho», destacando que «estamos llamados a la caridad, al cuidado de unos con otros». Finalmente, ha pedido a los asistentes que, «en medio del dolor y del silencio, dejad que la luz que nos habla de la presencia de Cristo toque vuestros corazones».













