La cumbre de la OTAN se abre para la Alemania de Friedrich Merz con una buena noticia, en medio de la crisis que atraviesan sectores industriales cruciales de la primera economía europea. Canadá ha dado luz verde a la compra de 12 submarinos del modelo 212CD del fabricante germano Thyssenkupp Marine Systems (TKMS), un proyecto armamentístico compartido con Noruega. Se trata de uno de los mayores contratos que se ha adjudicado la industria armamentística alemana en décadas. Anunció su decisión el primer ministro canadiense, Mark Carney, a punto de partir hacia Ankara para la reunión de la Alianza Atlántica. Y tanto Merz como su ministro de Defensa, Boris Pistorius, lanzaron las campanas al vuelo sobre lo que ello implica para la seguridad y estrategia disuasoria del Ártico.
Los nuevos submarinos se sumarán a los otros 12 con que cuentan la Marina alemana y noruega. Serán «una pieza fundamental para la seguridad transatlántica», en palabras del canciller. En términos parecidos se pronunció Pistorius. En los últimos meses, el titular de Defensa intervino en la negociación de visita a Canadá. Finalmente, TKMS se ha impuesto a la aspirante surcoreana Hanwha Ocean.
Los submarinos 212CD han sido desarrollados para las flotas de Alemania y Noruega. La incorporación ahora de Canadá como tercer aliado de la OTAN «reforzará la seguridad y supervisión del Ártico», en palabras de Carney. La decisión de este país norteamericano a favor de sus socios europeos es un mensaje en dirección a Estados Unidos y también a las otras dos superpotencias en disputa por el control de la región en torno al círculo polar, Rusia y China.
Para Alemania, es una fuente de creación de empleo en el litoral báltico, donde están las plantas implicadas en su construcción. Ni la parte canadiense ni la alemana han cuantificado en cifras la operación. Pero según medios germanos generará unos 62.000 millones de euros. Esta cantidad incluye los cerca de 20.000 millones destinados a la fabricación de los submarinos, mientras que el resto será para las funciones de entrada en servicio y operatividad. Canadá espera recibir los cuatro primeros submarinos en 2034.
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