Lleva un tiempo el Real Zaragoza priorizando la parcela ofensiva a la hora de acudir al mercado, si bien el club se está topando con severas dificultades. El interés en futbolistas atractivos para cubrir el ataque blanquillo la próxima campaña choca de bruces con la desventaja provocada por el descenso a Primera RFEF, lo que lleva a muchos futbolistas a aparcar o relegar la oferta zaragocista a la espera de que lleguen otras de superior categoría.
Contaba con ello el Zaragoza, que, por eso, se centró en adelantarse a otros posibles competidores, una fórmula tradicionalmente explotada por Lalo Arantegui, que ha vuelto a salir victorioso con Jardí, un jugador al que ató hace meses, antes de que le llegaran ofertas en firme de superior categoría ante las que el Zaragoza, como le está sucediendo ahora, no podría competir.
Rubén Díez, en un partido de esta temporada con el Ceuta. / LALIGA
En esta acuciante búsqueda, la del extremo izquierdo ocupa un lugar preferente, si bien la dirección deportiva tiene otras prioridades más urgentes que alcanzan a la delantera (vacía ahora mismo teniendo en cuenta que Bazdar acabará saliendo), la portería (tras la imposibilidad de reclutar a Fuoli) o el centro la defensa, donde solo queda Tachi y se requieren de, al menos, dos efectivos a expensas de si Carrillo o Barrachina convencen a Ibai.
La incesante búsqueda destinada a completar los flancos ofensivos se centra en futbolistas rápidos, con desborde y con querencia al espacio. Se persigue un extremo, preferentemente zurdo de pie, que juegue por la izquierda y que ofrezca un perfil distinto al de Pinilla o Pau Sans, los dos jugadores de la actual plantilla que pueden ocupar esa demarcación, si bien ambos también podrían desenvolverse a la perfección en la mediapunta de ese 4-2-3-1 que podría aplicar el técnico vasco del Zaragoza.
En el otro costado, las cosas parecen más claras. Jaume Jardí y Marcos Cuenca apuntan a ser los inquilinos en la derecha, si bien ambos también pueden cambiar de banda o incluso ejercer en la mediapunta. En todo caso, el catalán ya dejó claro en su presentación oficial que donde más a gusto se siente es en la derecha, el sitio donde, en principio, tiene reservado un lugar fijo en el once inicial.

Jaume Jardí responde a una pregunta durante su presentación como jugador del Real Zaragoza. / JAIME GALINDO
De momento, el Zaragoza ha realizado ya siete incorporaciones, entre ellas las de dos jugadores de carácter ofensivo. Son los casos del propio Jardí y Rubén Díez Jamelli. De los otros cinco efectivos, tres son defensas (los laterales Escudero, Pereira y Gabilondo), a los que se suma un portero (Anartz Peña) y un mediocentro (Peter Ademo).

Hugo Pinilla, en un entrenamiento del Real Zaragoza. / PABLO IBÁÑEZ
En el apartado de salidas, la última en hacerse oficial ha sido la de Juan Sebastián (Andorra), que se une a la de Kosa (que repetirá cesión en el Kosice) y Tasende (Córdoba). A ellos se unirán más pronto que tarde otros jugadores como Liso, por el que el Sevilla puja fuerte, o Bazdar, cuya participación en el Mundial con la selección bosnia ya ha concluido.
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