Bajo la estabilidad del suelo por el que transita la legislatura en Catalunya, el movimiento de las placas tectónicas anticipa un terremoto de efectos impredecibles de cara al próximo ciclo electoral. El crecimiento sostenido que Aliança Catalana refleja en los sondeos desde hace año y medio alcanza su máximo en la Encuesta Política de Catalunya del Gabinet d’Estudis Socials i Opinió Pública (GESOP) para EL PERIÓDICO. Si ahora se celebrasen elecciones autonómicas, el partido de extrema derecha independentista sería la segunda fuerza política y, por lo tanto, la primera formación secesionista, una década después del ‘procés’. El PSC volvería a ganar, pero el desgaste de Salvador Illa se traduciría en una pérdida de cinco a ocho escaños que, unida al auge de los ultras, complicaría mucho la gobernabilidad, dado que ninguna alianza tendría asegurada la mayoría absoluta en el Parlament. Uno de cada cuatro votos (26%) y uno de cada tres diputados (41 de 135) serían para Aliança o Vox, que también subiría.
La consecución de los presupuestos ha dado oxigeno a Illa para encarar la segunda mitad del mandato, pero no ha paliado la erosión del Govern tras unos meses marcados por las crisis en Rodalies y las huelgas en la educación y la sanidad. Según el sondeo, elaborado del 16 al 22 de julio, el PSC obtendría el 25% de los votos y 34-37 escaños (hoy tiene 42), lo que supondría dejarse 2,7 puntos respecto a las elecciones de 2024. Los socialistas retendrían a dos de cada tres votantes (64,8%) y pescarían apoyos en Junts (6,3%), ERC (5,6%) y Comuns (4,9%), pero uno de cada diez votantes de Illa hace dos años (9,2%) elegirían ahora la papeleta de Aliança Catalana.
La capacidad de atraer a votantes de todo el espectro político explica la escalada del partido de Sílvia Orriols, que nació para recoger a los independentistas defraudados por Junts y ERC en el ‘procés’, pero ha virado su discurso hacia el espantajo de la inmigración y la inseguridad ciudadana. La alcaldesa de Ripoll lograría el 16,8% de los votos y 25-28 diputados (ahora tiene 2). Un salto de 13 puntos respecto a las urnas impulsado por una fidelidad de voto del 94%, inédita en encuestas electorales, y una leve fuga del 6% hacia Vox que compensa con creces absorbiendo a votantes de Junts (24,5%), Vox (13%), PSC (9,2%), ERC (7,9%), PP (7,7%), CUP (3,3%) y Comuns (2,1%).
No es habitual en un sondeo que un partido capte electores de tantas formaciones y tan dispares ideológicamente, a lo que hay que sumar que Aliança también es la primera opción entre quienes en 2024 se abstuvieron (14,9%), votaron en blanco (17,6%) y votaron nulo (10,6%). Además, los ultras lideran la intención directa de voto (el voto sin ‘cocina’) entre los catalanes más jóvenes, de 18 a 29 años (16,5%).
El mordisco de Orriols tendría efectos muy distintos en ERC y Junts. A los republicanos no solo no les pasaría factura su apoyo a Illa, sino que crecerían hasta el 16% de los votos y 24-27 escaños (hoy tienen 20), dos puntos y medio más que en las elecciones de 2024. El partido de Oriol Junqueras se convertiría, pues, en la principal alternativa a Aliança dentro del independentismo, pues la distancia entre ambas fuerzas es de apenas ocho décimas e, incluso, las horquillas de diputados están tan igualadas que Esquerra podría llegar a quedar por delante. ERC conserva al 63,2% de sus votantes y atrae a dos de cada diez electores de los Comuns (19,5%), lo que compensa sus pérdidas hacia Aliança (7,9%), PSC (5,6%) y Junts (4,4%).
El partido de Carles Puigdemont sería la otra cara de la moneda. Pese al reciente aval de la justicia europea a la ley de amnistía, Junts perdería la mitad de su representación como consecuencia del avance de Aliança. Se quedaría con el 11,5% de los votos y 15-18 diputados (ahora tiene 35), lo que supondría 10 puntos menos que en los últimos comicios. Solo uno de cada tres votantes de JxCat de 2024 (37,9%) garantizan hoy que elegirían la misma papeleta y uno de cada cuatro (24,5%) se pasaría a Aliança. No obstante, Junts es, junto con la CUP, la formación que tiene más indecisos, alrededor del 20% en ambos casos. De hecho, los anticapitalistas podrían perder los 4 escaños que tienen actualmente, porque se mueven en el filo del 3% de sufragios exigido para entrar en el Parlament.
Los Comuns, los otros socios de Illa, también se verían penalizados, pero el GESOP ha hecho una estimación hipotética que podría beneficiar a la coalición de Jèssica Albiach: una candidatura conjunta de Comuns y Podem obtendría entre 5 y 6 diputados. Por separado, los Comuns conseguirían entre 3 y 4 escaños (hoy tienen 6), y Podem se quedaría sin representación. Y es que Albiach solo logra retener al 45,5% de sus votantes, mientras que el 19,5% escogería la papeleta de ERC y el 13,8%, la de Podem. Así las cosas, la mayoría que invistió a Illa hace dos años se quedaría ahora en el alambre, oscilando entre 61 y 68 escaños, por lo que solo llegaría a la mayoría absoluta en las horquillas más altas.
El independentismo tendría opciones de volver al Govern, pero solo si ERC, Junts y CUP aceptasen pactar con Aliança Catalana, que, además, podría exigir la presidencia de la Generalitat. Con todo, la suma de los cuatro partidos bascula entre 64 y 77 escaños, por lo que también dependería de las horquillas. Una alianza que sí tendría asegurada la mayoría sería la suma de PSC, ERC y Junts, que se movería entre 73 y 82 diputados, aunque esa opción parece hoy inviable.
Fuera de estas ecuaciones se sitúan Vox y PP, que mantienen su propio pulso. Los ultras de Ignacio Garriga subirían hasta el 9,2% de los votos y 12-13 escaños (ahora tienen 11), 1,3 puntos más que en las elecciones de 2024. En cambio, los populares de Alejandro Fernández bajarían hasta el 8,6% de los sufragios y 11-13 diputados (hoy tienen 15), 2,3 puntos menos que en las urnas. La fidelidad de voto a Vox (76,1%) es la segunda más alta después de Aliança, que ha sustituido al PP como principal fuga (13%). El PP mantiene al 61,1% de sus votantes, pero pierde 11,6% en dirección a Vox.
Ficha técnica del sondeo
- Empresa responsable: GESOP.
- Técnica de investigación: Entrevista telefónica y online.
- Ámbito de estudio: Catalunya.
- Población: Mayores de edad con derecho a voto.
- Muestra: 800 entrevistas.
- Tipo de muestreo: Estratificado por dimensión de municipio y, dentro de cada estrato, cuotas cruzadas de sexo y edad.
- Margen de error: ±3,5% para un nivel de confianza del 95% y p=q=0,5, bajo el supuesto de m.a.s.
- Trabajo de campo: Del 16 al 22 de julio de 2026.
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