Las autoridades de Portugal se mostraron este viernes preocupadas por cinco incendios activos que combaten a lo largo del país en un escenario «extremadamente complejo desde el punto de vista de la propagación de incendios», explicó el comandante de la Autoridad Nacional de Emergencias y Protección Civil (ANEPC), Mário Silvestre.
Silvestre, durante una rueda de prensa para explicar la situación en el país, alertó sobre la «extremadamente elevada» amenaza potencial de incendios en Portugal debido a las condiciones climáticas, que no solo conllevan temperaturas muy altas, sino vientos extremadamente fuertes, sobre todo durante la noche.
«Esto nos plantea grandes dificultades en materia de incendios durante ese periodo», insistió Silvestre.
En este contexto, se ha ordenado el despliegue preventivo de medios de refuerzo a nivel nacional y se están llevando a cabo patrullajes con aviones medianos, así como un refuerzo de la comunicación de emergencias a la población.
Hasta las 18.00 hora local (una hora menos GMT) de este viernes se han registrado 92 incidentes en los que participan un total de 3.025 efectivos, precisó Silvestre, quien subrayó que 23 de estos incidentes se produjeron durante la noche, entre ellos el de Vouzela, en el centro del país, que es el mayor foco activo actualmente en el país.
Este fuego en concreto se propagó muy rápido debido a las condiciones meteorológicas nocturnas, que fueron «extremadamente severas», en palabras de Silvestre, y de hecho hasta las 10.00 hora local (una hora menos GMT) de hoy la superficie quemada era de aproximadamente 10.000 hectáreas.
Silvestre insistió en que se trata de un incendio «que ha adquirido un carácter particular, un incendio extremadamente complejo» y que en estos momentos todos los esfuerzos se centran en evitar a la Serra do Caramulo, una cadena montañosa ubicada en el centro de Portugal con varias aldeas.
Más de 1.100 bomberos, junto a 373 medios terrestres y cinco medios aéreos trabajan para controlar las llamas en Vouzela.
Los otros cuatro incendios que preocupan a las autoridades se ubican en Barcelos, en la subregión de Tamega y Sousa, Cinfães, en la península de Setúbal y en el área metropolitana de Oporto, concretamente en la localidad de Arouca.
Hasta el momento, continuó Silvestre, nueve personas han resultado heridas y han sido trasladadas a centros hospitalarios; dos de ellas se encuentran en estado grave, ambas civiles.
Fuente: El Periódico












