La celebración del Mundial de Fútbol está dejando una auténtica marea de aficionados británicos en Benidorm y, con ella, un notable incremento del consumo en la zona inglesa de la ciudad. Distribuidores y hosteleros coinciden en señalar que los partidos de Inglaterra están teniendo un impacto económico muy superior al habitual, con aumentos de ventas de cerveza que rondan el 30% respecto a un verano normal. En general, mientras Inglaterra juega, Benidorm vende y este año las altas temperaturas han elevado a índices máximos la demanda en comparación con anteriores ediciones del mundial en temporada baja. Los encuentros de España también repercuten en la hostelería general del municipio con consumos diarios de 60.000 litros sólo del elemento dorado.
Uno de los principales distribuidores que opera en la zona, Ginés Cañavate, explica que el perfil de visitante que está llegando estos días contribuye directamente a ese incremento. «Hay mucha más gente joven y, lógicamente, muy consumidora», señala. Según sus estimaciones, cada una de las grandes distribuidoras que abastecen a los establecimientos de la zona ha movido alrededor de 700.000 litros de cerveza durante las tres semanas que concentran los principales encuentros de la selección inglesa.
En conjunto, las cifras apuntan a cerca de cuatro millones de litros de cerveza distribuidos en Benidorm coincidiendo con el desarrollo del campeonato. Un volumen que refleja la extraordinaria afluencia de turistas británicos que han optado por seguir el torneo desde la capital turística de la Costa Blanca.
Los profesionales del sector atribuyen parte de este fenómeno a la propia sede del Mundial. Al disputarse en tres países y requerir desplazamientos y estancias que pueden alcanzar entre 15.000 y 20.000 euros, muchos aficionados han descartado viajar y han preferido disfrutar de los partidos desde destinos tradicionales como Benidorm. «El perfil mayoritario del turista británico que viene aquí es de clase trabajadora y esos costes están fuera del alcance de mucha gente», apuntan desde el sector.
Verano y altas temperaturas
La situación contrasta con la vivida durante el Mundial de Catar de 2022. Sergio Bobante, responsable de otra de las grandes distribuidoras que abastecen a la hostelería local, recuerda que entonces el impacto fue mucho menor. «Se celebró entre noviembre y diciembre y el consumo no tiene nada que ver. Ahora estamos en verano, con temperaturas muy altas y eso se nota muchísimo», explica.
Las cifras respaldan esa diferencia. Mientras que en Catar se distribuyeron alrededor de 300.000 litros de cerveza, durante la Eurocopa celebrada hace dos años, también en verano, se alcanzaron los 700.000 litros. En esta ocasión, su empresa prevé cerrar estas semanas con entre 800.000 y 900.000 litros distribuidos.
Británicos, en la final de la Eurocopa de 2024 en Benidorm. / Alex Domínguez
La cerveza continúa siendo la gran protagonista del consumo en la zona inglesa. Le sigue el agua, cuya demanda también se ha disparado debido al calor, aunque su rentabilidad para los establecimientos es muy inferior. Después aparecen los refrescos y algunos productos lácteos. En cuanto al vino, los distribuidores detectan una caída del consumo de tintos en favor de blancos económicos y semidulces, aunque se trata de un mercado residual entre la clientela británica.
Cerveza española y falta de agua
Otro aspecto llamativo es que los turistas optan mayoritariamente por cerveza de fabricación española. La razón es sencilla: el precio. Mientras una pinta de cerveza nacional puede encontrarse por unos dos euros, las marcas importadas del Reino Unido alcanzan fácilmente los cinco euros. También mantienen una importante cuota de mercado las sidras británicas, tanto las tradicionales como las variedades de sabores.
La percepción de los distribuidores coincide con la de los empresarios de la zona. Uno de los principales pubs británicos de Benidorm, con dos establecimientos en el área de ocio más frecuentada por los turistas ingleses, asegura que las ventas se han incrementado alrededor de un 30% respecto a una temporada estival convencional, un porcentaje muy similar al que manejan las empresas suministradoras.
Sus responsables destacan que prácticamente la totalidad de la clientela que está siguiendo los encuentros es británica y aunque la cerveza continúa siendo la bebida estrella, hay un fuerte crecimiento de la demanda de agua debido a las altas temperaturas registradas durante las últimas semanas.
De hecho, aseguran que el agua se ha convertido en uno de los productos más difíciles de mantener en stock. Durante el pasado fin de semana llegaron incluso a agotar las existencias disponibles en sus establecimientos, obligando a realizar reposiciones urgentes.
Desde la Asociación de Bares, Restaurantes y Cafeterías de Benidorm (Abreca), su gerente, Irene Parreño, confirma que el efecto Mundial se está notando en toda la ciudad, no solo en la zona inglesa. Según explica, los días en los que juegan Inglaterra o España el consumo se multiplica por tres entre los establecimientos asociados.
Parreño cifra en unos 60.000 litros diarios de cerveza el consumo registrado durante las jornadas de partido, una cantidad que podría elevarse hasta los 80.000 litros diarios si ambas selecciones continúan avanzando en la competición. «Cada ronda que superan supone más afición en los locales, más reservas y más consumo», resume.
Con el torneo todavía en marcha, la hostelería benidormense espera que las próximas eliminatorias mantengan el ritmo de negocio y consoliden uno de los veranos con mayor impacto futbolístico y económico de los últimos años.
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