El Parc de la Mar ha vuelto a reunir este 23 de junio a miles de personas para celebrar la revetla de Sant Joan, una de las citas más emblemáticas del calendario festivo de Palma. Fuego, música y tradición han vuelto a darse la mano en una noche en la que tampoco ha faltado el componente reivindicativo que desde hace años acompaña a esta celebración impulsada por la Federació d’Associacions de Veïns de Palma.
La fiesta ha arrancado a las 20.00 horas con el encendido del ‘fogueró’ mediante la Flama de la Llengua, con la participación de la Obra Cultural Balear. Poco después, los más pequeños se han convertido en protagonistas con el ‘correfoc‘ infantil, en el que las colles Enfocats, Kinfumfa, Patits Encabritats y Realment Cremats han ofrecido las primeras chispas de una noche que acabaría teñida de pólvora y humo. Familias enteras han seguido el espectáculo mientras los niños corrían entre risas y los móviles se multiplicaban para inmortalizar el momento.
A las 21.00 horas, el grupo Al-Mayurqa ha tomado el relevo con una actuación de ‘ball de bot’, con problemas de sonido y luces incluidos, que ha reunido a varios aficionados a la música tradicional. Entre jotas, boleros y ‘mateixes’, también han sido muchos los turistas que se han detenido para contemplar una de las estampas más características de las fiestas de Sant Joan.
Pregón con reivindicaciones
La actividad se ha trasladado a las 22.00 horas al escenario principal con el pregón de la fiesta. Antes del gran ‘correfoc’, la presidenta de la Federació d’Associacions de Veïns de Palma, Maribel Alcázar, ha recordado el origen vecinal de la celebración y ha destacado que «es una fiesta ciudadana» y «una fiesta que hacemos entre todos y todas«. Además, ha reivindicado la labor de los voluntarios y de las entidades culturales que hacen posible la verbena año tras año.
Alcázar ha subrayado que «tenemos que reírnos de nosotros mismos y ser un poco críticos» y ha aprovechado para reclamar «una vida más digna para la gente mayor«. «1000 euros en Mallorca no son lo mismo que 1000 euros en Badajoz o Cuenca», ha señalado, en referencia a la recogida de firmas para reclamar un complemento para los pensionistas con menos recursos.
La presidenta vecinal también ha pedido «poner un límite a esta saturación y turistificación que a veces nos hace sentir que no estamos en nuestra casa» y ha concluido con un mensaje en favor de la paz y de «la libertad, la existencia y la independencia de los pueblos».
La principal novedad de esta edición ha sido el monólogo satírico de Santi Liébana, que ha arrancado las risas del público con bromas sobre los problemas para aparcar en Palma, el precio de la vivienda o la presión turística.
Pasadas las 22.30 horas, el gran ‘correfoc’ ha vuelto a transformar el Parc de la Mar en un espectáculo de luz y pólvora. Las ‘colles’, junto a las bèsties de foc Drac i Guardians de Sant Jordi, la Òliba de la Real y Es Drac de na Coca, han recorrido el recinto entre el estruendo de los petardos y el sonido de las batucadas.
Los más atrevidos se han animado a bailar bajo las chispas junto a los dimonis, mientras otros optaban por seguir el espectáculo desde la distancia o grabarlo con sus teléfonos móviles. La verbena ha continuado a las 23.30 horas con el concierto de Xanguito, encargado de poner la banda sonora al final de una noche que ha vuelto a convertir el Parc de la Mar en uno de los grandes puntos de encuentro de Sant Joan.











