Carlos Sainz ha tenido un estreno de lo más ajetreado en Bélgica, con errores al volante, menos rendimiento del que esperaba después de las tres actualizaciones que incorpora Williams este fin de semana y un sonado pique con el líder del Mundial Kimi Antonelli.
Ha empezado mal el día: 20º en libres 1, reprimenda de los comisarios por pisar la línea del pit lane y susto en La Source. Por si fuera poco, Antonelli le ha llamado «idiota» por la radio cuando le ha obstaculizado. En los Libres 2 ha mejorado (16º a 2.3 segundos), pero se ha visto superado por su compañero Albon.
«Fue un viernes complicado. Tuve un problema con mi coche en los Libres 1, ya que no estaba rodando con la configuración que creía que era correcta, lo que me perjudicó bastante. A partir de ahí, conseguimos mejorar mucho el coche para los Libres 2, pero no me sentía del todo cómodo. Me acerqué más al límite, pero aún no estábamos donde queríamos. Estamos haciendo todo lo posible, probar cosas en los alerones delanteros, el fondo plano, la mecánica… pero no hemos encontrado mucho«, ha resumido Carlos.
Respecto al incidente con Kimi, el madrileño ha considerado que el joven piloto italiano merecía un toque de atención: «Creo que el sintió que yo le obstaculicé, pero yo no lo creo. Supongo que hoy en día si no te apartas exactamente como le gustaría al de atrás, no puedes girar bien porque no tienes carga aerodinámica con los alerones abiertos. Y tal vez sintió que podría haberme apartado mejor, pero tampoco creo que deba llamarme idiota por la radio. Creo que está prohibido insultar a otro rival, así que creo que debería calmarse un poco«.













