- Balance meteorológico en La Mancha favorable para la uva
- Producción y calidad de la campaña anterior en Castilla-La Mancha
- Retrasos en pagos de ayudas PAC y subvenciones ecológicas
- Producción nacional y perspectivas para 2025/2026
- Ajuste de previsiones iniciales en la producción vitivinícola
- Condiciones actuales y expectativas de la cosecha
- Comportamiento de las variedades de uva en el cultivo
- Características de las variedades Airén y Macabeo
- Impacto de la elevada producción en los precios y el sector
- Incremento de costes y situación crítica del sector vitivinícola
- Paralización de alcoholeras y efectos en el sector
Balance meteorológico en La Mancha favorable para la uva
Fuentes del sector de la uva trasladan a ECD que el balance de lluvias en la zona de La Mancha ha sido positivo y destacan que no se han registrado heladas relevantes ni dignas de mención en la zona. “Las condiciones meteorológicas han sido favorables y tanto la floración como la cuaja han sido muy positivas”, señalan. Añaden que las altas temperaturas registradas este mes favorecen al viñedo al reducir la proliferación de enfermedades.
Producción y calidad de la campaña anterior en Castilla-La Mancha
Apuntan que el pasado año fue una cosecha de buena calidad, aunque de producción media. Según datos del Ministerio de Agricultura, Castilla-La Mancha, como principal región productora, registró alrededor de 2,4 millones de toneladas de uva (unos 2.400 millones de kilos), lo que supone cerca del 50% de la producción nacional.
Retrasos en pagos de ayudas PAC y subvenciones ecológicas
Los viticultores de la región denuncian, además, que aún no se ha abonado la totalidad de las ayudas de la PAC correspondientes al año pasado en Castilla-La Mancha. También señalan retrasos en el pago de las subvenciones a la agricultura ecológica por parte de la Junta de Comunidades.
Producción nacional y perspectivas para 2025/2026
En términos nacionales, la producción de la pasada campaña se situó en torno a los 5,2 millones de toneladas (5.200 millones de kilos). Para la campaña 2025/2026, el sector apunta a una cosecha «importante», aunque advierte de que todo dependerá de la climatología de los meses de junio, julio y agosto. “De momento no se han registrado heladas significativas, pero las próximas semanas serán clave para confirmar las expectativas”, señalan.
Ajuste de previsiones iniciales en la producción vitivinícola
Otras fuentes del sector apuntan que, de forma habitual, las previsiones iniciales suelen quedarse por debajo de la producción final, ya que “normalmente los datos que facilita el sector hay que multiplicarlos, en la práctica, por una cifra superior a la estimada”.
Condiciones actuales y expectativas de la cosecha
Aunque el contexto aún es prematuro, los vitivinícolas observan una alta carga de uva en las viñas. Superado el riesgo de heladas, consideran que la cosecha será muy abundante llegándola a calificar de «histórica»
Comportamiento de las variedades de uva en el cultivo
En cuanto al estado de los cultivos, los expertos destacan el buen comportamiento de variedades como la Blanca Airén y la Macabeo. La uva tinta también presenta una elevada carga de racimos, lo que indica una buena producción inicial.
Características de las variedades Airén y Macabeo
La variedad Airén, la más plantada en España y especialmente en Castilla-La Mancha, destaca por su resistencia al calor extremo y la sequía, y se destina principalmente a vino a granel, vinos jóvenes y mezclas. Por su parte, la Macabeo, también muy extendida, es más sensible pero suele ofrecer buena calidad, empleándose en vinos blancos jóvenes y cavas.
Impacto de la elevada producción en los precios y el sector
En este contexto de elevada producción prevista, el sector advierte de una posible presión a la baja en los precios, debido al aumento de existencias. Los vitivinícolas expresan su preocupación por la campaña, marcada por el riesgo de pedrisco en verano y por el retraso en el cobro de la uva del año anterior, ya que el vino permanece almacenado en cooperativas sin vender.
Incremento de costes y situación crítica del sector vitivinícola
A este escenario de previsión de cosecha abundante se suma la preocupación del sector por el fuerte incremento de los costes de producción. Los viticultores alertan de un encarecimiento generalizado de la energía, el gasóleo, los repuestos y la mano de obra, lo que está impactando de forma muy negativa en la rentabilidad de las explotaciones. Al mismo tiempo, advierten de que las elevadas existencias de vino de la campaña anterior almacenadas en las bodegas están provocando una caída progresiva de los precios de venta, con descensos que se acentúan día a día en origen.
Paralización de alcoholeras y efectos en el sector
El sector señala además un problema añadido: la práctica paralización de las alcoholeras -plantas industriales que transforman vino u otros subproductos de la uva en alcohol-, que en campañas anteriores actuaban como vía de salida del excedente de vino mediante procesos de destilación de crisis impulsados por la Administración. Según estas fuentes, este mecanismo ha dejado de aplicarse con la misma intensidad, mientras que el alcohol industrial estaría siendo cubierto en mayor medida por importaciones procedentes de países hispanoamericanos.
Asimismo, las alcoholeras pagaban tradicionalmente subproductos de bodega como lías, orujos o vinos de segunda categoría, pero actualmente estos productos se están abonando a precios muy reducidos, lo que agrava la presión económica sobre el sector.
En este contexto, los vitivinícolas consideran que la combinación de altos costes de producción, exceso de stock y falta de mecanismos de regulación del mercado sitúa al sector en una de las situaciones más complejas de los últimos años.









