Poco le faltó a este Ghana-Panamá para emular el España-Cabo Verde. Caleb Yirenkyi se erigió como el gran héroe del combinado dirigido por el mítico seleccionador Carlos Queiroz al desequilibrar en el minuto 95′ un soporífero encuentro que parecía encaminarse hacia el segundo 0-0 del Mundial. Bailó Ghana, decepcionó Panamá.
El Toronto Stadium acogió un duelo que prometía emociones fuertes desde el minuto uno, pero nada más lejos de la realidad. Fue solo un espejismo. Waterman la tuvo para Panamá nada más comenzar, enganchando de primeras con el interior un centro de Amir Murillo desde la derecha. Voló el guardameta Ati Zigi para evitar el primero y, a partir de entonces, el partido decayó.
Siguió siendo protagonista, eso sí, el meta ghanés, pero más bien por sus lujosas palomitas de cara a la galería o sus potentes salidas por arriba, evitando que Panamá culminase los centros laterales, su única arma ofensiva en la primera mitad.
Semenyo, desaparecido en la primera mitad
Así pudo llegar el 1-0 en el 37′. Pedía falta Ati Zigi, no la hubo y el central Javier Ramos la mandó fuera en el rechace con el portero ya vencido. Mientras, en el bando contrario, Ghana apenas generó ni encontró a su mejor hombre, el extremo del Manchester City Antoine Semenyo.
Acción del Ghana-Panamá en el Mundial / EFE
Con la noticia del cambio de portero en el combinado africano por lesión, arrancó una segunda mitad en la que los ‘Black Stars’ por fin remataron a portería. Fue el central Adjei quien dirigió entre los tres palos un cabezazo potente pero sencillo para el panameño Mosquera bajo palos.
Y finalmente iba a llegar el primer ¿gol? Eso pensó la afición de Panamá presente en la grada, porque un remate al segundo palo de Christian Martínez se marchó al lateral de la red y engañó a todos los presentes, justo antes de que Ghana tuviese la más clara del partido: salvó providencialmente Ramos cuando el mítico delantero de la Premier Jordan Ayew solo debía empujarla en boca de gol.
Se animó entonces el partido ya en su recta final, sobre todo con los africanos encadenando llegadas y remates de cabeza desviados por poco. Sufría y sufría Panamá, hasta que terminó encajando el mazazo definitivo en el 95′ del tiempo añadido. Contragolpe de libro en el que Caleb Yirenkyi culminó al segundo palo un pase perfecto de Thomas-Asante para que los ghaneses presentes en TorontO bailasen al ritmo de un 1-0 histórico.













