Putin, enrabietado

Vladímir Putin está enrabietado. Sus avances en Ucrania son escasos, apenas una decena de kilómetros cuadrados en mayo. Pero desea vender éxitos militares frente a un Kremlin cada vez más nervioso. La estrategia del Presidente ruso es amedrentar a Europa. De ahí esos drones que supuestamente “se pierden” sobre Rumanía y los países bálticos. Y por eso, también, está usando misiles balísticos e hipersónicos en sus ataques incluso sobre Kiev o Zaporiyia, sabiendo que son más difíciles de interceptar que los de crucero o los drones; sobre todo porque los sistemas interceptores de misiles tierra-aire Patriot empiezan a escasear por las necesidades incluso de EE.UU. en Oriente Medio.

Fuente