Solidaridad en Gijón con el pequeño Mael que quiere ser bombero

«Lo que más me gusta es coger la manguera para chiscar a la gente y mojar a papá». El pequeño Mael, de 3 años, que desde hace casi uno le tuvieron que ampular pies y manos para salvar su vida de una infección meningocócica, hablaba así este martes antes de que un bombero de Gijón lo arrebatara de los brazos de su padre para que participara en las actividades que hasta el próximo viernes, en horario de cuatro a ocho de la tarde, están realizando bomberos municipales y la empresa de ambulancias en apoyo a la Asociación Amigos de Mael (Amima2), constituida por sus padres para canalizar las ayudas que les están llegando y visibilizar las situaciones de muchos niños que tienen que afrontar la vida con situaciones tan complejas como la suya.

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