«Ordenadas, transparentes y fluidas». Así calificó el primer turno de las elecciones presidenciales de Colombia la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-UE). Su jefe y también vicepresidente del Parlamento Europeo, Esteban González Pons, le restó en los hechos validez a la denuncia del presidente Gustavo Petro sobre el escrutinio provisorio que le da al ultraderechista Abelardo de la Espriella una ventaja de casi 700.000 votos respecto del candidato de la izquierda, Iván Cepeda. La Misión desplegó 150 observadores en el territorio. «El escrutinio, que ya va avanzadísimo, está confirmando los resultados del pre conteo». Según González Pons, eurodiputado del Partido Popular, «el sistema de resultados, basado en actas procesadas manualmente, ofreció trazabilidad, salvaguardia y rápida publicación digital«. Petro, en tanto, volvió este martes a impugnar los números parciales. «Con todo el respeto para el Presidente, que se ha reunido hasta en dos ocasiones con la Misión, y ha facilitado todo lo necesario, ningún candidato, ni candidatura, nos ha indicado que existe ningún tipo de irregularidades», le respondió González Pons. A su criterio, debería ser Cepeda u otro competidor el que formulara los reparos. «Hasta esta hora ninguno ha denunciado ninguna irregularidad».
A través de X, Petro insistió en referirse a una presunta anomalía. Las «bases comprobadas del posible fraude» se encontraría, de acuerdo con el mandatario, en el programa informático Divipol utilizado en el escrutinio. A partir de una alteración, los ciudadanos en condiciones de sufragar pasaron de 41.421.973 a 42.303.373. El presidente expresó su disposición a entregar esa evidencia a la «autoridad competente». Según Petro el «registrador», la principal autoridad electoral, «se negó permanentemente a entregar el código fuente (del programa) que era el requisito básico de la transparencia electoral». Ese mismo software, recordó, había sido considerado «vulnerable» ya en 2018. «Ante mi denuncia sobre que el software fue modificado en días en los que por norma legal debería mantenerse quieto, el registrador dijo que era imposible. Esto solo indica que la registraduría no tiene control del software, como ya sabíamos».
Siempre según el jefe de Estado, se registraron dos modificaciones del programa el 26 de mayo con una diferencia de seis horas. Lo que supuestamente se alteró fue «el censo electoral y el número de puestos y mesas». La Registraduría, en tanto, remarcó este martes que el censo electoral no se puede modificar a tan solo cinco días de las elecciones.
Críticas
Mientras Cepeda dijo que su pronunciamiento definitivo sobre esta cuestión lo hará una vez que se conozca el resultado final, la oposición y buena parte de los medios cuestionaron al presidente por sus posiciones frente a la contienda. «La irresponsabilidad de Petro con la democracia colombiana alcanzó un nuevo extremo con los resultados de la primera vuelta presidencial», señaló el diario bogotano El Tiempo, en su editorial. Además de no reconocer los resultados, «hablando sin aportar prueba alguna de un supuesto fraude de proporciones nunca antes vistas en el país, luego decidió intervenir sin recato alguno en la contienda electoral atacando la candidatura de Abelardo de la Espriella y favoreciendo al senador Iván Cepeda». La publicación se preguntó si única estrategia que el Ejecutivo ante cualquier derrota «es echarles la culpa a otros». Y añadió: «¿No hay posibilidad alguna de introspección? ¿El país que prometen es uno donde no se respetan las instituciones? «.
En este contexto, tanto Cepeda como su contrincante destinaban sus esfuerzos a obtener un mayor respaldo de cara al 21 de junio. De la Espriella parte en principio con ventaja, no solo por sus casi 700.000 votos de diferencia a favor sino por el hecho de que todas las expresiones de derecha han anunciado que lo apoyarán en el segundo turno.
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