La Comisión Europea ha dado luz verde este martes a un paquete de ayudas del gobierno por valor de 54 millones de euros para apoyar a los agricultores que han visto cómo el precio del combustible se dispara como consecuencia de la guerra en Oriente Medio y el cierre del Estrecho de Ormuz.
El gobierno español presentó un plan para apoyar a empresas de producción agrícola. En particular, se trata de un total de 54 millones de euros en subvenciones para mitigar el impacto del aumento del precio de los combustibles.
Las empresas podrán optar a 0,20 euros por litro de diésel adquirido entre el 22 de marzo y el 30 de junio de 2026. Este tipo de ayudas son legales desde que el pasado mes de abril la Comisión aprobó una reforma de las ayudas de Estado temporal en respuesta a la crisis en Oriente Medio.
En la práctica, permite cubrir hasta el 70% de los costes extra derivados del aumento de precios como consecuencia del conflicto. A otros de la Comisión, el plan planteado por España es «necesario, adecuado y proporcionado para facilitar el desarrollo de una actividad económica y no afecta negativamente a las condiciones comerciales en contra del interés común».
Más ayudas
El nuevo marco legal aprobado por el Ejecutivo comunitario permite a los gobiernos poner en marcha programas de ayuda para apoyar a los sectores más castigados por la crisis como el agrícola, el pesquero o el del transporte. De hecho, la pasada semana, la Comisión dio luz verde a otro paquete de ayudas, este centrado en los fertilizantes.
Bruselas aprobó el pasado jueves un paquete de ayudas del gobierno por valor de 500 millones de euros para ayudar a los agricultores a hacer frente al aumento de los precios de los fertilizantes como consecuencia de la crisis en Oriente Medio. Esas ayudas también se repartirán en forma de subvenciones.
Las empresas podrán recibir hasta 22 euros por hectárea en tierras de secano y hasta 55 para tierras de regadío. Las ayudas deberán cubrir hasta el 70% del incremento de los costes que ha supuesto la guerra en Irán y, como consecuencia, el cierre del Estrecho de Ormuz.
Antes del verano, Bruselas presentará además una reforma de la Política Agrícola Común para ampliar la flexibilidad de la que disfrutan los gobiernos para redirigir fondos de la Política Agrícola Común. El objetivo, también en este caso, es liberar más ayudas para hacer frente al aumento de los costes de los fertilizantes.
Suscríbete para seguir leyendo















