La crisis en la frontera de Ceuta amenaza con ser un nuevo frente político en Andalucía y en otras comunidades gobernadas por PP y Vox contra el Gobierno de España. Entre quienes han cruzado la frontera hay miles de niños, adolescentes y jóvenes, aunque todavía no existe un recuento oficial que permita conocer cuántos son realmente menores, cuántos han regresado ya a Marruecos y cuántos podrían quedar bajo la protección de las administraciones españolas. El último dato ofrecido por Interior es que ya han regresado casi 60.000 personas.
Pasadas casi 72 horas de la entrada masiva a la ciudad autonóma, una crisis que ha escalado al terreno internacional por la que los ministros de Interior de la UE se reunirán el próximo martes, la incognita que más preocupa a las organizaciones sociales que trabajan en el territorio es la situación de los menores que están a día de hoy en situación de desamparo y que no han regresado de vuelta por la valla del Tarajal a Marruecos.
Entre quienes alcanzaron Ceuta había menores de muy corta edad sin ningún adulto a su lado, madres con bebés y criaturas abandonadas rescatadas por los propios agentes de la Guardia Civil, como compartió en redes la asociación AUGC. «Antes que fronteras, uniformes o banderas, está la humanidad», se lee en un mensaje en X. No ha trascendido, de momento, que entre los 60 cadaveres que deja esta crisis haya menores, pero la precariedad de los datos obliga a la cautela.
Por el momento, el Gobierno de España ofrece datos de los menores que tiene localizados bajo su guarda y custodia. Sin resputesta cuando se le pregunta a la Junta de Andalucía si sus recursos de protección ya han sido solicitados por el Ejecutivo central.
Las estimaciones difundidas durante las primeras horas incluyen, además, a niños, adolescentes y jóvenes cuya edad aún no ha sido comprobada. Antes de plantear cualquier traslado será necesario identificar cada caso, determinar la edad y conocer la situación familiar de cada menor, un trabajo complejo, para el que la Policía Nacional ya destinó refuerzos el pasado jueves. La norma obliga a que cualquier menor extranjero que llegue a España sin la compañía de un adulto quede bajo la protección de la Administración.
«Han llegados miles de menores, pero no sabemos cuántos»
«Desde Sur Acoge tenemos claro, a través de las compañeras que están en Ceuta, que han llegado miles de menores, aunque todavía no podemos saber cuántos son», apunta José Miguel Morales, director de esta federación. A lo largo del viernes algunas fuentes precisaron que el número de niños, adolescentes y jóvenes que lograron entrar a territorio ceutí ascendía a unos 7.000, aunque hasta el momento ningún organismo oficial ha cifrado cuántos de ellos han regresado ya a Marruecos ni cuántos han quedado a cargo del Estado español.
«Desde luego, cuando pasen estos días y la situación se estabilice, será importante que el resto de comunidades autónomas asuman la corresponsabilidad en la protección de esos niños que no han podido ser devueltos con sus familias conforme a la ley», adelanta Morales. «España es un país que tiene que ser impecable con los derechos de la infancia y la protección de los menores, sean de donde sean».
Este escenario, de ser así finalmente, agitaría la estabilidad en varios gobiernos autonómicos: «Sabemos que esto va a generar un debate político, porque hay partidos que tienen un discurso en el que no se priorizan los derechos de la infancia, pero las obligaciones y la protección están ahí«, resalta el director de una entidad que aglutina a ONG de Andalucía, Canarias, Ceuta y Melilla.
La incógnita es qué ocurrirá cuando se conozca el número de menores que no puedan volver con sus familias y deban permanecer bajo tutela pública. Desde antes de esta crisis, Ceuta viene dando la voz de alarma de que tiene sus recursos de acogida absolutamente colapsados: su sistema tiene una capacidad ordinaria de 29 plazas. De hecho, el reparto de niños migrantes a plazas de otras comunidades se ha venido realizando, no sin polémica, a lo largo de los últimos años.
Ante esta situación, lo habitual es que se active una redistribución, de modo que las comunidades autónomas tendrían que afrontar una cuestión que en territorios como Andalucía es ya una línea roja.
El acuerdo de gobierno alcanzado por PP y Vox en Andalucía incluye de forma literal el rechazo al reparto de menores extranjeros no acompañados: «Se opondrá por todos los medios legales, jurídicos y políticos a cualquier mecanismo de reparto de inmigrantes ilegales, tanto mayores como menores de edad. No participará en ningún caso en reformas normativas ni acuerdos presupuestarios destinados a facilitar, financiar o consolidar su entrada, acogida o permanencia en Andalucía. No habilitando nuevos centros ni creando plazas en los existentes». Eso sí, matiza, que hará todo esto siempre dentro del marco legal. En la legislatura anterior, Juanma Moreno rechazó el discurso de Vox contra los menores migrantes.
Como el resto de sus colegas de partido en otros ejecutivos autonómicos, Manuel Gavira, vicepresidente de la Junta, ya ha mandado deberes a su equipo en los primeros compases de esta crisis: «Ni un euro para las ONG que colaboran con la invasión». La eventual llegada desde Ceuta de menores procedentes de Ceuta promete ser un primer capítulo del manuel de convivencia del Gobierno PP-Vox. La consejería de Igualdad e Infancia ha seguido en manos del PP, con Loles López al frente.
A falta de que se vayan aclarando la situación de confusión y desbordamiento que todavía vive Ceuta, lo que si se sabe es lo que dice la ley. El nuevo Real Decreto, de julio de 2026, únicamente fija la capacidad ordinaria de los distintos sistemas autonómicos de protección: en el caso de Andalucía, la cifra se sitúa en 3.009 menores, la más alta de España.
Ese número no representa plazas libres ni menores que vayan a ser trasladados, sino las que por ley debe tener disponibles Andalucía. La red andaluza cuenta actualmente con 645 plazas, prácticamente ocupadas. El presidente de la Junta, Juanma Moreno, advirtió en julio del año pasado, cuanod el Ministerio fijó estos criterios de reparto, de la «saturación» del sistema y acusó al Gobierno central de actuar con «falta de transparencia».
Este domingo está prevista la visita a Ceuta de Santiago Abascal. En la tarde de este sábado se han registrado altercados protagonizados por agitadores ultra por las calles del centro de la ciudad autónoma.
Fuente: El Correo de Andalucía










