Mariano Barbacid y su equipo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) han vuelto a publicar el estudio donde explicaban cómo una triple terapia ha logrado la remisión del cáncer de páncreas en ratones.
El estudio fue retirado el pasado abril porque los autores tenían un «conflicto de interés relevante no declarado en el momento de la presentación«.
El trabajo, titulado ‘Una terapia combinada dirigida logra una regresión efectiva del cáncer de páncreas y previene la resistencia tumoral’, ha sido publicado por la misma revista, Proceedings of the National Academy of Sciences, perteneciente a la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, de la que Barbacid es miembro.
Además de retoques menores, como incluir el acceso a los datos brutos de secuenciación del exoma (la parte del ADN que codifica proteínas) o el procedimiento de eutanasia en los ratones de experimentación, el estudio incluye ahora un extenso párrafo donde se detallan los conflictos de interés de los autores.
Barbacid, junto a Carmen Guerra y Vasiliki Liaki, dos de las investigadoras principales de su grupo, son cofundadores de Vega Oncotargets, spin-off que busca desarrollar nuevos fármacos para la triple terapia.
Guerra posee el 5,15% de las acciones, mientras que Liaki tiene el 1,43%. Barbacid poseía el 9,77% pero «ya no tiene participaciones de Vega Oncotargets S.L.»
Además, especifican que han tenido contratos de investigación con Mirati Therapeutics, Verastem Oncology, Sanofi y la propia Vega Oncotargets.
Por su parte, Barbacid posee acciones en los laboratorios farmacéuticos Pfizer, Bristol Myers Squibb, MSD y Johnson & Johnson (en todos ellos, son menos del 0,001% del total).
Además, se explica que Barbacid estuvo trabajando en Bristol Myers Squibb entre 1988 y 1999 «pero no ha tenido contactos profesionales con la compañía desde su marcha en 1999».
También se indica que él, Guerra y Liaki son inventores o aplicantes de varias solicitudes de patentes referidas a la triple terapia objeto del trabajo.
El estudio original fue publicado a finales del año pasado, pero no fue hasta enero que se presentó y sus resultados causaron un revuelo.
El cáncer de páncreas es uno de los más letales, y el equipo de Barbacid había logrado eliminarlo en ratones de laboratorio.
Aunque esto es solo un primer paso, era una noticia esperanzadora, pues el tratamiento propuesto por los investigadores del CNIO constaba de dos fármacos comercializados y un tercero experimental, propiedad de la Universidad de Michigan.
Debido a la alta toxicidad del tratamiento, la idea de Vega Oncotargets era investigar otros posibles medicamentos que compartan los mismos mecanismos de acción y que sean mejor tolerados.
Las esperanzas creadas en torno a este trabajo hicieron que la Fundación Cris Contra el Cáncer, uno de los principales patrocinadores de la investigación de Barbacid, recaudara más de tres millones de euros para continuarla en apenas una semana.
Pero apenas tres meses después de su publicación, el trabajo fue retirado por PNAS. La razón no estaba en la calidad del trabajo sino en la omisión de los potenciales conflictos de interés de sus autores.
Tal y como explicó Carmen Guerra a este periódico, el 7 de abril enviaron de nuevo el trabajo, con los intereses corregidos. El 1 de junio se ha publicado esta nueva versión.
El nuevo artículo, además, ha corregido imágenes que levantaron sospechas de posible duplicidad, incluyendo las correctas, ha apuntado la propia Guerra.















