El italiano Jannik Sinner negó que el calor estuviera en el origen de los problemas físicos que le llevaron a derrumbarse en la segunda ronda de Roland Garros y aseguró que ya se sentía mal desde primera hora de la mañana: «Me desperté como si me golpeara contra un muro».
«Hoy no encontraba ninguna energía», dijo el número 1 del mundo tras caer frente al argentino Juan Manuel Cerúndolo, 3-6, 2-6, 7-5, 6-1 y 6-1 en la segunda ronda de un torneo en el que era el indiscutible favorito.















