El equipo de abogados de Jonathan Andic, encabezado por el letrado penalista Cristóbal Martell, ha presentado este jueves en el juzgado de Martorell un recurso en el que reclama que se anule el auto por el que se le impuso prisión provisional eludible bajo fianza de un millón de euros al primogénito del fundador de Mango, Isak Andic,que se le retiren todas las medidas cautelares. El hijo mayor del empresario, que depositó esa fianza en media hora y quedó en libertad, está investigado por un presunto delito de homicidio por la muerte de su padre, que falleció al caer por un barranco en un camino de Collbató el 14 de diciembre de 2024. La defensa sostiene que los indicios existentes contra el investigado —así como los argumentos que utiliza la jueza Raquel Nieto Galván para justificar las medidas cautelares— no son suficientes para acordar una medida de tal naturaleza. En su escrito, hace mención a la caída de Andic padre en la sede de Mutua Universal meses antes de su muerte.
Las fuentes consultadas por EL PERIÓDICO han explicado que el recurso sostiene que Jonathan Andic solo estuvo dos veces en Collbató antes del día de la caída en la que falleció su padre, y no tres, tal como exponía el auto de la jueza. La magistrada precisaba que el primogénito del fundador de Mango hizo un recorrido por Collbató los días 7, 8 y 10 de diciembre, día en que se va porque llovía, cuandi la caída fue el día 14, y no una sola vez y dos semanas antes, tal como él había explicado a los agentes. Para la jueza, este indicio revela “una planificación y un estudio previo del lugar de los hechos; un intento de crear una situación y circunstancias concretas lo más discretas posibles previamente a los hechos, en el mismo momento y durante los minutos posteriores a la caída”.
Otro de los argumentos que rebate la defensa son las contradicciones en las que, según la magistrada, cayó Jonathan tanto en sus dos declaraciones ante los Mossos como en el juzgado, después de su detención el 19 de mayo. Para sus abogados, no son contradicciones, sino matices. En este sentido, el auto de prisión con fianza sostenía que, en su primera declaración, el hijo mayor del empresario explicó que caminaba cinco metros por delante de su padre y que este se había parado para hacer unas fotos.
“Mientras caminaba —recoge el auto sobre su primera declaración—, oyó un ruido de piedra cayendo, se giró y únicamente vio un cuerpo rodando entre los matorrales, escuchó un fuerte golpe y un gemido de dolor de su padre”. En su segunda declaración, explicó que su padre había usado el móvil al inicio del recorrido y que ya no volvió a sacarlo, como pudieron comprobar los Mossos, que encontraron el terminal en el bolsillo delantero del pantalón del fallecido. Ante la jueza, mantuvo su primera versión y negó que quisiera matar a su padre.
La disputa con el padre
El primogénito del empresario también aseguró que tenía una buena relación con su progenitor y que el hecho de que lo apartaran del frente de Mango “no había comportado ningún problema profesional, ni personal, ni familiar”. Sin embargo, varios testigos han explicado a la policía que sí hubo una crisis por este cambio en la empresa. Según la jueza, el motivo principal de dicha mala relación era “la obsesión que Jonathan Andic tiene por el dinero, hasta el punto de pedirle una herencia en vida”.
La magistrada subrayaba en su auto de prisión con fianza que la muerte del fundador del gigante de la moda “no fue accidental”, sino que en ella tuvo una “participación activa y premeditada” su hijo Jonathan. A su entender, “existen indicios suficientes para considerar al investigado como autor de un delito de homicidio con resultado de muerte respecto de Isak Andic”. En su declaración ante la jueza, el acusado solo contestó a preguntas de su abogado, Cristóbal Martell, con numerosos “monosílabos”, aunque volvió a explicar que su padre se había caído de forma fortuita.
El resbalón
Sin embargo, la resolución judicial relata diversos indicios contra Jonathan. El auto de prisión con fianza señala, sobre la base de un informe técnico de la Unidad de Montaña de los Mossos, que “se descarta el resbalón” como causa de la caída mortal. “Es como si se hubiera lanzado por un tobogán, con los pies por delante. Todas las lesiones son en el lado derecho y en forma ascendente. No presenta lesiones en las palmas de las manos, se descarta el resbalón con una piedra o caída hacia delante”, señala la jueza. Los expertos policiales concluyeron que la marca hallada en el lugar de los hechos, que consideran que es de Isak y resultado de refregar intensamente contra el suelo a consecuencia de un forcejeo, no se pudo realizar “de forma fortuita”.
Un dato relevante para los investigadores es también que, en marzo de 2025, tres meses después de la muerte de su padre y cuando en la prensa se informó de que el caso se reabría, el teléfono móvil de Andic desapareció de forma “sospechosa”, según la jueza, que califica las circunstancias de “extrañas”. Según Andic, el móvil antiguo le fue robado en Quito, Ecuador, en un viaje relámpago que realizó el 24 de marzo. Regresó a España dos días después. “Las fechas de la desaparición del antiguo terminal coinciden con la información dada por los medios de comunicación de la reapertura del expediente judicial”, subraya la jueza. Ese móvil no se conectó en ningún momento desde Ecuador, según fuentes judiciales consultadas.
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