El Olympiacos hizo que el trofeo de la Euroliga se quedara en Atenas. En la cancha de su eterno rival, el conjunto rojiblanco superó al Real Madrid por 92-85 tras un final de infarto en el que los madridistas se quedaron a un tiro de poder forzar la prórroga. Liderados por el talento de Evan Fournier —20 puntos y 4 asistencias— y el oficio de Alec Peters —16 puntos y 7 rebotes—, los de Bartzokas rompieron el maleficio del primer clasificado en liga regular y, por fin, en su quinta Final Four consecutiva, se llevaron el metal.
Una de las cuestiones principales de este encuentro era la manera en la que el Real Madrid afrontaría el inicio del mismo, sin poder contar con ningún pívot en el partido más importante de la temporada. El quinteto inicial estuvo formado por Trey Lyles al cinco, acompañado de Chuma Okeke y Mario Hezonja para completar el juego interior. En esta nueva configuración, Okeke se emparejó con Milutinov, mientras que Lyles debía ejercer de cinco abierto.
Y el arranque no pudo tener mejor resultado para los blancos y el norteamericano, con un parcial inicial de 3-15 y 10 puntos suyos. Dos 2+1 de Sasha Vezenkov sirvieron para provocar la segunda personal de Campazzo e igualar fuerzas. Las rotaciones del Madrid, aunque inverosímiles por necesidad —llegando a estar con dos bases, un escolta y dos aleros en pista—, sobrevivieron al primer asalto con una solvencia sorprendente, cerrando el primer cuarto en 19-26 y con Trey Lyles, autor de 13 puntos, como gran protagonista.
Alberto Abalde, con su segundo triple, estableció por primera vez una diferencia de dobles dígitos (19-29). La entrada de Tyson Ward y el impacto de Cory Joseph estrecharon el cerco, pero Trey Lyles seguía sumando con suma elegancia, bien secundado por un Andrés Feliz que se volvió a poner el casco para la guerra.
El Olympiacos, con muchas opciones para sacar ventaja en la pintura y en las situaciones derivadas de ella, sobrepensaba demasiado los ataques, y esto le llevaba a cometer más errores de lo deseado, hasta que apareció Evan Fournier para darle la vuelta a todo. El escolta francés, con 10 puntos de los últimos 12 del Olympiacos, colocó el 38-36 y, posteriormente, el 41-39. No obstante, el máximo exponente ofensivo del día, Trey Lyles, anotó su quinto triple para ponerse en unos espectaculares 21 puntos. Junto a Campazzo, mantuvo muy vivo al Real Madrid a 20 minutos del final (46-44), incluso sin capturar un solo rebote ofensivo ni lanzar un tiro libre.
Tras la reanudación, la batalla para el Real Madrid se intensificó. El margen de error era cada vez menor ante un Olympiacos al alza y las rotaciones obligatorias dejaban desnudo al conjunto blanco en algunas ocasiones. Sin embargo, la defensa y el trabajo grupal en el rebote fueron los factores determinantes en este tercer periodo: los madridistas, que habían capturado la mitad de rebotes que el Olympiacos en la primera mitad, mejoraron su porcentaje en el rebote y apretaron en las líneas de pase. Así, Hezonja recuperó un balón que, a la contra, pondría el 54-60 (min. 27). La sensación de ansiedad se apoderó del equipo de Bartzokas, que no supo gestionar bien los últimos instantes del tercer periodo y le dio alas al Madrid para los últimos diez minutos (61-65).

Los primeros instantes del cuarto periodo fueron uno de los peores tramos del Real Madrid. Tras los triples de Fournier y Joseph, y después de unos minutos en los que nadie parecía poder dar un paso adelante, Théo Maledon sumó desde el perímetro en un momento de máxima necesidad (67-68, min. 32). Lyles se metió en una situación delicada al cometer su cuarta falta, aún con cinco minutos por jugar y el partido en diferencias mínimas (70-71). Los momentos finales del encuentro fueron un toma y daca constante de posesiones al límite y alternancias en el marcador.
Mientras Lyles seguía al cinco y la dupla Campazzo-Maledon continuaba dirigiendo el juego, distintas acciones de Tyrique Jones y Alec Peters pusieron en aprietos al Madrid. Todo lo que podía salir mal para los madridistas sucedió: una pérdida de balón y una falta de Campazzo le dieron el 84-80 al Olympiacos a menos de un minuto para el final.
Ficha técnica
Olympiacos, 92 – Real Madrid, 85
92 – Olympiacos (19+27+15+31): Walkup (10), Vezenkov (12), Papanikolaou (-), Dorsey (1), Milutinov (8) -cinco inicial-; Ward (7), Peters (16), Joseph (5), Hall (4), McKissic (5), Jones (4), Fournier (20).
85 – Real Madrid (26+18+21+20): Lyles (24), Abalde (9), Campazzo (5), Okeke (-), Hezonja (19) -cinco inicial-; Kramer (-), Procida (-), Maledon (8), Almansa (-), Deck (4), Llull (3), Feliz (13).
Árbitros: Sreten Radovic, Robert Lottermoser, Olegs Latisevs. Eliminaron por faltas a Trey Lyles.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la final de la Euroliga, disputado en el Complejo Olímpico de Deportes de Atenas (OAKA)- Telekom Center Athens, con capacidad para unos 18.300 aficionados (1.200 del Real Madrid, según datos del club). En el palco, entre otros, se encontraban la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón; el presidente del Consejo Superior de Deportes, José Manuel Rodríguez Uribes; el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez o el director general de la Euroliga, Chus Bueno.
Una falta de Hezonja le daba otros dos tiros a Fournier, que ponía el +8. Lyles, con un mate y una recuperación en el propio saque de esa canasta, sumó tres puntos que dejaban el marcador en 88-83. Erró el segundo tiro libre y Campazzo capturó el rebote, provocando tres tiros libres. Anotó los dos primeros y volvió a tirar a fallar, y los blancos volvieron a capturar el rebote. Con el 88-85, Feliz tuvo el triple del empate, pero no entró. Peters sentenció el encuentro desde los libres al provocar una falta intencionada con el 90-85 a falta de 11 segundos.













