Los fenómenos de verdad se valoran porque no son flor de un día. Cuando se creía que estaba todo dicho sobre el tema en cuestión, aparecen nuevos elementos, noticias, datos, especulaciones y certezas que siguen confirmando la categoría mayúscula del fenómeno en cuestión. En las páginas de El Periódico se ha hablado en las dos últimas semanas de ‘La Odisea’ de Christopher Nolan desde todos los frentes posibles: el estrictamente cinematográfico, la valoración del proyecto, lo que implica en la recuperación del texto de Homero, los problemas de rodaje, la fidelidad al original, los posibles anacronismos, lo que ha costado, lo que espera recaudar, su estelar reparto, la diferencia de algunos personajes, las expectativas del público. Ningún otro filme desde los tiempos del duelo entre ‘Oppenheimer’ –nada casualmente la anterior película de Nolan– y ‘Barbie’ había causado tanto furor y generado tantos ríos de tinta y comentarios por las redes.
Christopher Nolan amb Matt Damon i Zendaya durant el rodatge de ‘La odisea’. | UNIVERSAL PICTURES / Universal
‘La Odisea’ no se detiene aquí. Ya no es solo si gusta o no, porque como ocurrió hace casi cuatro décadas con el ‘Batman’ de Tim Burton, aunque no acabe de convencer, todo el mundo la ha visto o tiene previsto verla. Lo dicho, un auténtico fenómeno. Raro –y muy digno– será el espectador que antes de acabar el verano no la haya visto en una sala con proyección digital, en una de IMAX o en otra en la que se proyecte en 70 mm.
IMAX viene de ‘Image MAXimum’
Cuando a principios de la década de los 50 Hollywood empezó a sacarse de la manga formatos panorámicos para combatir la imagen cuadrada de su gran competidora, la televisión, se dijo que el Cinemascope, Panavisión, VistaVision –recuperado el pasado año con ‘The brutalist’– o el Cinerama eran más grandes que la vida. IMAX es el acrónimo en inglés de ‘Image MAXimum’, un sistema canadiense con cámaras de alta resolución, proyectores y salas de cine que ya son más y más y más grandes que la vida.
‘La Odisea’ es una película pensada para ser vista en IMAX 70 mm, pero no solo de esta manera. En su idea original, IMAX utiliza pantallas de 18 por 24 metros. El procedimiento empleado por Nolan se sirve de película física de 70 mm que pasa de forma horizontal por la cámara y después por el proyector, con 15 perforaciones por cada fotograma (el celuloide de 35 mm tiene solo cuatro perforaciones por fotograma). El resultado, con una ratio –proporción entre altura y anchura– de 1.43:1 (el Cinemascope tenía unas medidas anamórficas de 2.35:1), es de una claridad meridiana. La imagen pierde altura y gana anchura cuando es solo en IMAX, con un ratio de 1.90:1., y se vuelve un poco más estrecha en 70 y 35 mm, con los formatos 2.20:1 y 2.39:1, respectivamente. Lo que han hecho Nolan y su operador es “pensar” cada plano en 2.39:1, pero rodar en IMAX, de modo que el uso de cada uno de los otros formatos lo que hace es ganar un poco más de tamaño de imagen, no reducirla.
Un embrollo
Recomiendo al lector entrar en la web de la película para ver el tráiler (https://www.odysseymovie.com/explore-formats/). A la izquierda aparecen los iconos de los seis formatos en los que puede exhibirse: IMAX 70 mm, IMAX, 70 mm, 35 mm, Dolby Vision y Premium Large Format. A medida que se va viendo el tráiler, puede modificarse y adaptarse el formato clicando en cualquiera de ellas, de modo que el espectador tiene una idea muy clara de las diferencias –en algunos casos mínimas– entre los seis aspectos de ratio, y la voluntad incontestable por parte de Nolan de que todos sean satisfactorios. El mismo cineasta, de forma didáctica desde la web oficial del filme, aclara el embrollo un tanto exagerado e interesado que está propagándose por las redes en torno a cuál es la única y verdadera forma –que no existe– de ver la película.

Nolan en el rodaje de ‘La Odisea’. / EPC
En los últimos años, dado lo elevado de los costes de reproducción y adecuación de salas, ya que los filmes originales en IMAX deberían verse sentados en asientos inclinados, el formato se ha adecuado a salas multiplex y actualizaciones como el IMAX digital 2K. En Barcelona hubo una sala IMAX original, situada en el Port Vell, que proyectaba mayoritariamente documentales. Esplendoroso en imagen, multiplicando por cinco el formato de 70 mm y con una potencia de sonido de 27.000 watios, cerró sus puertas en 2014, dos décadas después de su inauguración. Hoy, sin duda, sería el punto de encuentro ideal para los fans de Nolan en particular y del cine más ancho y grande que la vida en general.
Hasta septiembre, ‘sold out’
Nolan pensó y rodó su ‘odisea’ en IMAX 70 mm, pero consciente de que se proyectaría en otras modalidades, así que la concepción general de la película las admite casi todas sin perder nada de sus cualidades. Otra cosa será cuando se vea en plataformas o editada en DVD, eso ya dependerá de los reproductores y pantallas domésticos. El tirón del formato es muy grande cuando se trata de un filme del director de ‘Memento’ y ‘Origen’. Así ha ocurrido en todo el mundo. Edu Gil explicaba en El Periódico el pasado martes que la única sala IMAX que hay en este momento en Catalunya, perteneciente al complejo Cinesa Diagonal Mar de Barcelona, ha vendido prácticamente las localidades de todas sus sesiones hasta el 13 de agosto; son 149 butacas por sesión. Que la película dure tres horas no permite las tres o cuatro proyecciones habituales por día, pero es evidente que se trata de un éxito sin precedentes. En Londres, por ejemplo, el furor es mayor, ya que están agotadas todas las entradas para ver ‘La Odisea’ en el teatro BFI IMAX hasta el 10 de septiembre.

Matt Damon en la película. / EPC
Esta expectación no deja de darle la razón a Nolan, que tras experimentar en anteriores películas con el formato, ha podido rodar ‘La Odisea’ íntegramente en IMAX 70 mm. Ahora bien, la forma ideal de ver la película, al menos como lo desea Nolan, es muy selectiva, ya que solo cerca de 40 salas en todo el mundo pueden proyectar de esta manera, con el formato fotoquímico que combina la gigantesca imagen con la proyección de celuloide. En Alemania lo tienen muy bien: el Traumspalast de la ciudad de Leonberg, a 13 kilómetros de Stuttgart, tiene la pantalla más grande del mundo –38,80 metros de ancho, 21 de altura y 230 kilos de peso– y proyectan la película dos veces al día.
En España no existe ninguna, de modo que se impone una decisión algo salomónica porque, aunque es la mejor opción, en ningún caso invalida las otras, como en erróneas interpretaciones ha empezado a circular por internet hasta el punto de asegurarse, sin mucho fundamento, que si no se ve la película en IMAX, no se está viendo como pretendía su director. La opción del 70 mm es correcta también, porque si bien la altura de la pantalla es menor, la textura es la que persigue Nolan rodando en analógico. La sala Phenomena de Barcelona la ofrece como otra de sus acostumbradas ‘experiencias’, elevando el precio de la entrada hasta los 18 euros. La respuesta del público el primer fin de semana fue entusiasta. En la sala IMAX cuesta 15.90 euros. En los cines con proyección digital, sin IMAX ni fotoquímico, los precios son los acostumbrados.

Nolan durante el rodaje de ‘La Odisea’. / EPC
A por los mil millones
También se puede viajar a Zaragoza, donde los Cines Palafox disponen de una sala para proyectar en 70 mm y otra con pantalla y proyección IMAX, con 335 butacas. Y si se es muy fan, repetir la experiencia en los dos formatos el mismo día. Perdonen la comparación fácil, pero la instalación de la pantalla en los Palafox fue otra auténtica odisea: pesa 500 kilos, mide 10 metros de altura por 17 de longitud y fue introducida en la sala de madrugada y a través de la azotea del edificio. El próximo estreno esperado en este formato es ‘Dune: Parte 3’, previsto para el 18 de diciembre.
Una semana después de recalar en las salas, ‘La Odisea’ corre camino de convertirse en el éxito comercial que nadie ha negado que tendría. Costó cerca de 220 millones de euros (aunque hay que sumar los casi 100 gastados en la promoción) y en el primer fin de semana de exhibición en Estados Unidos y Canadá ya había recuperado más o menos la mitad, 108 millones y medio. En todo el mundo lo ha superado con creces, con una recaudación hoy en día de 264 millones de euros y proyección en 25.600 pantallas. Las proyecciones en salas IMAX han supuesto el 23% de la recaudación total.
La predicción, en absoluto descabellada, es que supere los 1.000 millones. En España encabeza la taquilla con 4.130.000 euros entre viernes y domingo, y solo el inminente estreno del último filme de Spider-man –en el que coinciden dos intérpretes de ‘La Odisea’, Zendaya y Tom Holland–, podría arañar un poco sus ingresos. En Francia, España, Italia, Brasil y Países Bajos ya es el mejor estreno de una película de Nolan en el primer fin de semana. Y todo ello con la competencia de la final del campeonato mundial de fútbol que se celebró el 19 de julio.
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