España ha dado un paso relevante para medir con criterios científicos el riesgo de desaparición de su fauna y flora. La primera Lista Roja Nacional elaborada con metodología de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha evaluado 1.580 especies nativas terrestres, marinas y de agua dulce y ha clasificado 471 de ellas como amenazadas. La presentación oficial del documento, celebrada este viernes en el Congreso de los Diputados, ha servido para situar la radiografía de las especies más vulnerables del país y de las presiones que explican su deterioro: pérdida de hábitat, contaminación, agricultura intensiva, infraestructuras, alteración de ríos y capturas accidentales en el medio marino.
Entre las especies que han centrado la jornada figuran la tortuga mora (‘Testudo graeca’), la ranita de San Antón (‘Hyla molleri’), el tritón del Montseny (‘Calotriton arnoldiel’) desmán ibérico (‘Galemys pyrenaicus’) y el angelote (‘Squatina squatina’). Todas ellas representan problemas distintos, pero conectados por una misma tendencia: la transformación acelerada de los ecosistemas. En el caso del desmán ibérico, un pequeño mamífero ligado a ríos de aguas limpias y bien conservadas, su declive refleja el deterioro de los cursos fluviales. El angelote, un tiburón costero cada vez más escaso, evidencia la presión que soportan los hábitats marinos y el impacto de determinadas artes de pesca.
Anguila europea, en situación crítica / UICN
La nueva Lista Roja no sustituye a los catálogos legales de protección, pero sí aporta una base científica para orientar decisiones públicas. Un ejemplo de ello es la anguila, que aún no consta como «en peligro de extinción» según el ministerio tras el rechazo de las autonomías, que pretenden seguir pescándola, pero que en esta lista sí aparece como una de las más amenazadas. El objetivo del listado es identificar qué especies se encuentran en mayor riesgo, cuáles requieren medidas urgentes y dónde deben concentrarse los recursos de conservación. El trabajo ha sido desarrollado por el Grupo de Especialistas de Especies de España, constituido en 2024, con la participación de más de 190 especialistas organizados en 11 grupos de trabajo. En la iniciativa han colaborado AIZA, el Comité Español de la UICN, UICN Med y distintas sociedades científicas.
Reservorio de biodiversidad
España es uno de los grandes reservorios de biodiversidad de Europa. Se calcula que alberga unas 85.000 especies de animales, plantas y hongos, alrededor del 54% de las especies europeas y cerca del 5% de las conocidas a nivel mundial. Esta riqueza convierte al país en un territorio estratégico para la conservación, pero también incrementa «la responsabilidad de actuar» ante los indicios de declive, aseguran desde UICN.
Durante la jornada se han presentado casos de intervención para evitar que algunas especies crucen la línea de no retorno. Es el caso de los programas de cría en cautividad del topillo de Cabrera y de proyectos para especies como el oso pardo: «Estas iniciativas muestran que la conservación ya no se limita a describir el problema, sino que requiere manejo de poblaciones, restauración de hábitats, seguimiento científico y coordinación entre administraciones».
Los expertos consideran que esta Lista Roja debe entenderse como una herramienta viva: «Las evaluaciones se actualizarán a medida que haya nuevos datos y se incorporen más especies, en un contexto de pérdida de hábitats y presión creciente». El reto, ahora, es convertir el diagnóstico en políticas efectivas y transformar el mapa de prioridades en recursos económicos para la recuperación y la conservación.
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