Es el acontecimiento financiero del año: la publicación de los resultados de Nvidia. Hace veintiséis años, el gigante tecnológico era una pequeña startup aclamada como la joya de la corona del mundo de los videojuegos, poco conocida por Wall Street y muy lejos de ser la empresa más valiosa del mundo. Los resultados del último trimestre han vuelto a estar a la altura del listón fijado por el mercado: superaron las expectativas de los analistas, cuyo consenso ascendía a 87.200 millones de dólares (74.992 millones de euros) en el último trimestre.
La compañía disparó su beneficio un 211% en el primer tramo del ejercicio, con un resultado neto de 58.300 millones de dólares (50.143 millones de euros), mientras que los ingresos avanzaron hasta los 81.600 millones de dólares (70.813 millones de euros), un aumento del 85%. El gran motor detrás de los resultados ha sido los microchips de la gama Blackwell.
Los resultados no deslumbran al mercado
No obstante, los buenos resultados del último ejercicio no fueron suficientes para convencer al mercado, que se ha acostumbrado a recibir resultados deslumbrantes ejercicio tras ejercicio. Las últimas previsiones de la empresa han lastrado a los títulos de la compañía, que caen en torno al 2% tras conocer las cuentas.
En paralelo, la compañía también ha batido las expectativas con respecto al segmento de centros de datos, con 75.200 millones de dólares en ingresos frente al 73.400 millones estimados por el mercado.
Mayor competencia siembra dudas
La jornada de las cuentas de Nvidia se ha convertido en un terremoto que deja réplicas en Wall Street. La tecnológica estadounidense fundada y encabezada, hasta el día de hoy por el empresario taiwán-estadounidense, Jensen Huang, ahora es capaz de mover al mercado y sirve como brújula del mercado de inteligencia artificial (IA).
Este miércoles, el líder de los Siete Magníficos ha afrontado un examen financiero más complicado, con una crisis energética que se avecina y un parqué que duda cada vez más del entorno financiero, además de competencia de rivales más pequeños.
Wall Street sigue enchufado a la IA
En vísperas de los resultados, Wall Street se mantenía alcista. Los analistas no ven indicios de que el entusiasmo por la IA vaya a remitir. Antes de la publicación de resultados, Wells Fargo elevó su precio objetivo a 315 dólares por acción desde su precio de mercado actual de 223 dólares.
Los analistas de Bank of America también se mostraron optimistas antes de la publicación de resultados y reiteraron su apuesta por el gasto en IA. Los analistas de Goldman Sachs, por su parte, señalaron que Nvidia tenía que superar un «listón muy alto«, ya que los mercados elevan continuamente las expectativas respecto al fabricante de chips año tras año.
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