Con la incapacidad permanente total normalmente se cobra el 55% de la base reguladora y puede subir al 75% si tienes más de 55 años y no tienes trabajo

Muchas personas que reciben el reconocimiento de una incapacidad permanente total se llevan una sorpresa al comprobar la cuantía de su pensión. El abogado Víctor Arpa ha explicado en un vídeo de su cuenta de TikTok que una cosa es el porcentaje teórico y otra, muy distinta, la pensión mínima que garantiza la Seguridad Social.

Según Arpa, «con la incapacidad permanente total normalmente se cobra el 55% de la base reguladora y puede subir al 75% si tienes más de 55 años y no tienes trabajo». Esta diferencia entre el porcentaje y la cantidad final genera dudas habituales como: «¿Hay una cantidad mínima? ¿Influye tener pareja? ¿Cambia según la edad?». La respuesta, según el experto, es «sí, y mucho».

Pensiones mínimas en 2026

El letrado detalla que, más allá de los porcentajes, existen pensiones mínimas garantizadas para 2026. Para un beneficiario menor de 60 años, la cifra partiría de unos 690 € al mes. En la franja de edad de 60 a 64 años, la pensión puede superar los 1.250 € si se tiene un cónyuge a cargo. A partir de los 65 años, la mínima también puede alcanzar más de 1.250 € mensuales.

Además, Arpa señala que si la pensión resultante es muy baja, el beneficiario podría tener derecho al complemento a mínimos. Para acceder a él, es necesario cumplir ciertos requisitos de ingresos y acreditar la residencia en España.

Si tienes una incapacidad o vas a solicitarla, estas son las pensiones mínimas que te podrían corresponder en caso de que hayas cotizado muy poquito»

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Imagen de recurso de una mujer con depresión

¿Qué es la Incapacidad Permanente Total?

La Incapacidad Permanente Total (IPT) es una prestación que se concede a un trabajador que, por enfermedad o accidente, queda inhabilitado para su profesión habitual. No obstante, permite compatibilizar el cobro de la pensión con un trabajo distinto, siempre que las funciones no sean las mismas que originaron la incapacidad.

Como norma general, la pensión corresponde al 55% de la base reguladora. Este porcentaje se eleva al 75% en la modalidad de IPT Cualificada, destinada a mayores de 55 años en situación de desempleo. Para solicitarla no siempre hace falta una enfermedad grave, ya que, como explica el propio Arpa en otras intervenciones, se puede solicitar por un conjunto de patologías.

Cómo calcular la base reguladora

La base reguladora es la cifra clave sobre la que la Seguridad Social aplica el porcentaje para determinar la pensión. Su cálculo no sigue una fórmula única, sino que depende directamente de la causa (contingencia) que haya originado la incapacidad.

El primer paso para el trabajador es conocer sus bases de cotización. Esta información oficial se puede descargar desde el portal Import@ss de la Seguridad Social, utilizando Cl@ve, certificado digital o vía SMS para acceder al Informe de Bases de Cotización.

Una vez obtenido el informe, el método de cálculo varía. Si la incapacidad deriva de una enfermedad común en mayores de 52 años, se consideran los últimos 8 años de cotización. Para los menores de 52, se toma el período mínimo exigido y se aplica un factor corrector.

Joven trabajando frente al ordenador

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Joven trabajando frente al ordenador

Si la causa es un accidente no laboral, se eligen 24 meses consecutivos de los últimos 7 años y se dividen entre 28. En cambio, si se trata de un accidente de trabajo o enfermedad profesional, el cálculo se basa en el salario real del año del suceso, incluyendo pagas extras y complementos.

Existen otros factores a tener en cuenta, como las lagunas de cotización, meses sin cotizar que la Seguridad Social rellena con la base mínima. Asimismo, ninguna pensión puede superar el tope máximo fijado anualmente ni ser inferior a las cuantías mínimas establecidas, un proceso complejo que en ocasiones puede extenderse más allá de los 18 meses, como advierten otros abogados sobre el punto legal de los 545 días.



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