El alcalde de Molina de Segura, José Ángel Alfonso, defendió que su municipio vive una etapa de crecimiento que obliga al Ayuntamiento a planificar con la mirada puesta en el medio y largo plazo. Durante su intervención en la mesa redonda sobre ‘Modelo de ciudad’ del III Foro Municipalismo de La Opinión, el regidor presentó Molina como «una ciudad de crecimiento» que ha sabido convertirse en referencia industrial, pero que ahora aspira también a consolidarse no solo como «un lugar para trabajar», sino también como «un lugar para vivir».
Alfonso subrayó que el municipio cuenta con la renta per cápita más alta de la Región y más de 5.000 empresas. A su juicio, esos datos había que «ponerlos en valor» para que Molina fuese vista como una referencia industrial «no solo de la Región de Murcia, sino de España». Sin embargo, insistió en que el reto ya no es únicamente mantener esa fortaleza empresarial, sino acompañarla de vivienda, servicios públicos y calidad de vida.
El alcalde recordó que Molina incrementa su población en cerca de 2.000 habitantes al año y que actualmente cuenta con 80.279 vecinos. Ese crecimiento, señaló, obliga a anticiparse. «Tenemos que tener la mirada más allá de los cuatro años de mandato», dijo.
Aspira a que el municipio sea referencia industrial «no solo regional, sino de España»
Una de las grandes ventajas del municipio, sostuvo, es su cercanía a Murcia. «Eso que puede parecer una debilidad es una gran fortaleza para nosotros», afirmó. Según explicó, esa ubicación permite atraer inversores, promotores y vecinos que buscan residir en zonas tranquilas, pero próximas a la capital. Molina, defendió, debe aprovechar esa posición para reforzar su identidad como ciudad residencial, sin renunciar a su peso industrial.
Uno de los grandes retos es la vivienda. Alfonso sostuvo que los ayuntamientos deben implicarse más en esta materia y advirtió de que «el ayuntamiento que no se convierta en promotor de viviendas se va a quedar en el pasado». «Ha llegado el momento de que los ayuntamientos demos el paso que nunca habíamos dado, porque faltan viviendas», señaló. El objetivo, añadió, es facilitar vivienda asequible a quienes quieran residir en Molina de Segura.
El regidor también defendió la gestión económica realizada por su gobierno. Recordó que llegó al Ayuntamiento con presupuestos prorrogados y una deuda histórica, pero sostuvo que desde entonces se han aprobado nuevos presupuestos y se ha logrado disponer del mayor presupuesto de la historia del municipio. Ese margen, explicó, permitirá impulsar proyectos destinados a «garantizar el confort de los ciudadanos».
Asegura que su cercanía a Murcia «puede parecer una debilidad, pero es una gran fortaleza»
Como ejemplo de planificación, Alfonso citó la reciente inauguración del tercer centro de salud, concebido para atender 30.000 tarjetas sanitarias, aunque inicialmente dé servicio a unas 15.000. Según explicó, se trata de una infraestructura pensada para responder al crecimiento de Molina durante las próximas décadas e, incluso, para prestar servicio a poblaciones cercanas como Lorquí, Ceutí o Alguazas.
Más seguridad
La seguridad fue otro de los ejes de su intervención. El alcalde recordó que cuando llegó al Ayuntamiento había 130 efectivos de Policía Local y que este año se alcanzarán los 166. También señaló que Molina contaba con dos comisarías y que en los próximos meses se abrirán dos nuevas. «La gente valora mucho la seguridad», apuntó.
Reivindicó que los gobiernos locales deben invertir pensando en el interés general y no solo en el rédito electoral. En este punto, puso como ejemplo una inversión de 600.000 euros en una pedanía de 92 habitantes. Admitió que esa actuación recibió críticas, pero defendió que esos vecinos también necesitan servicios.
En los próximos meses se abrirán dos nuevas comisarías: «La gente valora mucho la seguridad»
El alcalde citó también la construcción de un comedor escolar en un centro que no disponía de este servicio y destacó uno de los proyectos más ambiciosos del municipio: una actuación de 150 millones de euros y 15 años de duración, prevista entre 2025 y 2040, para renovar calles, parques y zonas verdes. «No lo voy a terminar, pero lo voy a disfrutar», señaló.
Por último, el alcalde puso como ejemplo de colaboración institucional el trabajo conjunto con el Ayuntamiento de Murcia. «En Molina de Segura tenemos tres zonas residenciales importantes, La Alcayna, Altorreal y Montepríncipe, que están colindando con Murcia, junto a los centros comerciales». Por esa carretera que une a estas urbanizaciones, «que entra y sale del límite de Molina y Murcia», pasan 30.000 vehículos al día». Ahora, ambos consistorios trabajan para desdoblar esa vía.
También mencionó el caso de La Alcayna, donde el Ayuntamiento ha invertido 2,5 millones de euros para permitir la llegada de fibra óptica.














