LaLiga Hypermotion entra en combustión. A falta de solo dos jornadas para el final, la Segunda División vive una de las rectas finales más apretadas de los últimos años, con frentes abiertos tanto en la pelea por el ascenso directo como en la batalla por el play-off y una zona baja donde todavía hay históricos jugándose la supervivencia. Uno de los grandes protagonistas es el CD Castellón, que lleva meses superando las expectativas y llega al sprint final, pese a todo, dependiendo de sí mismo para disputar la promoción de ascenso a Primera División.
La clasificación refleja la enorme igualdad de la categoría. El liderato y el primer ascenso directo es para el Racing de Santander con 78 puntos, seguido del Deportivo con 74. El Almería, tercero con 71, todavía mantiene opciones matemáticas de alcanzar la segunda plaza.
El play-off
Más abierta aún está la pelea por el play-off, donde Málaga y Las Palmas suman 69 puntos, mientras que el Castellón y el Burgos aparecen empatados con 66. El Eibar, con 64, todavía aprieta desde la octava posición.
En el SkyFi Castalia se vive una mezcla de ilusión y prudencia. Los últimos tropiezos han dejado un sabor amargo, pero no ocultan el mérito de un equipo ambicioso que pelea contra clubs de mayor presupuesto en la zona alta. El conjunto albinegro ha firmado una temporada sobresaliente y afronta las dos últimas jornadas con el destino en sus manos. Los de la Plana visitarán primero al Huesca en El Alcoraz (este domingo a las 18.30 horas) y cerrarán la Liga regular recibiendo al Eibar en un duelo que puede convertirse en una auténtica final por el play-off.
El escenario es claro: si el Castellón gana sus dos partidos estará matemáticamente dentro de las seis primeras posiciones con independencia de lo que hagan los demás. Incluso tres o cuatro puntos podrían bastar, dependiendo de lo que haga el Burgos y de la reacción del Eibar. El calendario, sin embargo, no concede tregua. El Huesca se juega la vida y el Eibar llega lanzado tras varias semanas creciendo en la clasificación, pese a la última derrota.
A Huesca, lo primero
La visita del Castellón a El Alcoraz promete máxima tensión. El Huesca está obligado prácticamente a ganarlo todo para seguir creyendo en la permanencia. Los oscenses ocupan puestos de descenso con 37 puntos y afrontan el encuentro como una final. Una derrota podría condenarles matemáticamente si otros resultados acompañan al Cádiz.
Precisamente la lucha por evitar el descenso añade todavía más dramatismo a estas dos últimas jornadas. Cádiz, Huesca, Mirandés, Cultural Leonesa y Zaragoza llegan separados por apenas cinco puntos. El Cádiz marca actualmente la salvación con 40 puntos, mientras que el Huesca y el Mirandés están en descenso con 37. La Cultural tiene 36 y el Zaragoza cierra la tabla con 35.
El Cádiz, tras el empate que arrancó en Castellón, depende de sí mismo para salvarse, aunque todavía no puede respirar tranquilo. Los andaluces reciben al Leganés. El Zaragoza, mientras tanto, necesita prácticamente un pleno de victorias y esperar varios tropiezos ajenos para evitar una caída histórica.
Rearmar el ánimo
En Castellón, mientras tanto, el albinegrismo se mentaliza para apurar todas las opciones y vivir, al menos, la experiencia del play-off tras décadas de penurias. El equipo de Pablo Hernández ha mostrado personalidad durante toda la temporada y ahora afronta dos partidos donde no habrá margen para especular. Primero, competir en el difícil escenario de El Alcoraz, con la ayuda de los 189 aficionados que han agotado las entradas. Después, probablemente jugarse todo ante el Eibar en el SkyFi Castalia. Dos finales para seguir soñando.











