La concesión de buses que conectan A Coruña, Ferrol, Viveiro, Ortigueira, Vilalba y Lugo es deficitaria. La Xunta la formalizó en 2020, con una modificación en 2023 para mejorar las condiciones para los concesionarios tras la guerra de Ucrania. Pero incluso así, el Gobierno gallego admite que los datos de usuarios «se alejaban de manera importante en los previstos en el estudio económico-financiero», es decir, en las previsiones que realizó para sacar a concurso el contrato. La concesión se ha convertido en «inviable» y en enero de 2025 la empresa y la Xunta decidieron resolver el contrato. La concesionaria sigue prestando el servicio, que incluye rutas que enlazan A Coruña con Viveiro, Ourense y As Pontes, de manera provisional, pero el Gobierno gallego ha abierto un nuevo concurso que multiplica por diez los fondos públicos destinados a subvencionarlo, además de realizar una subida de tarifas de 2020.
El estudio económico original calculaba las previsiones de ingresos a diez años para la concesionaria, y preveía que el servicio se financiase con los billetes de los usuarios. Los ingresos anuales se calculaban en unos 1,2 millones de euros, con una recaudación por viajes que iría disminuyendo de 1.166.997 euros el primero año a 1.130.417 en el último. Se complementarían con algo más de 40.200 euros anuales en concepto de compensaciones por servicio público para cubrir el déficit en el que incurriría la empresa si solo dependiese de los ingresos por billetes.
Incremento de los pagos
Pero, según señalaron a este diario fuentes de la Xunta, hubo que «ajustar la previsión contractual a la realidad» y ajustar la estimación de recaudación por venta de billetes. Esto, junto con la «subida generalizada de los costes», llevó a que se necesitase «una mayor compensación por las obligaciones de servicio público», esto es, de las ayudas de la Xunta a la empresa que se lleve el contrato.
El nuevo contrato prevé cinco años de concesión, con unos ingresos que irán aumentando entre los 1,43 millones de euros del primer ejercicio y cerca de 1,63 millones en el quinto. La tarifa mínima con IVA pasa de 1,5 a 1,6 euros en pago en efectivo, y con tarjeta de 1,35 a 1,44 euros. Pero el dinero de la recaudación de billetes nunca alcanza las cifras del anterior contrato, pues pasa de poco más de 873.000 euros a aproximadamente 1,07 millones en el último año del contrato. Dejando aparte «otros ingresos comerciales» que suman poco más de 100.000 euros durante todo el quinquenio, el resto de los ingresos se derivan de las compensaciones de la Xunta, de cerca de 536.000 euros anuales. Es decir, más de trece veces las que se calcularon en 2020.
Sin nuevas rutas para A Coruña
La Xunta señala también que el nuevo contrato mantiene los servicios actuales e incorpora mejoras. Así, se crea una línea que conecta Lugo y Ferrol con parada en As Pontes de García Rodríguez con dos servicios directos más por sentido entre ambas ciudades. En A Coruña, que tiene servicios «distribuidos en siete concesiones diferentes», el nuevo contrato «mantendrá la oferta sin cambios». De acuerdo con las condiciones del concurso, la concesión comprende 18 líneas, entre ellas una entre la estación de autobuses de A Coruña y la de Viveiro, y otra en sentido contrario por la AP-9.
También hay tres conexiones que unen A Coruña con Ourense, y una que enlaza As Pontes de García Rodríguez con la estación de autobuses coruñesa. Estas rutas incluyen paradas en gran número de localidades pequeñas y municipios rurales, como Palas de Rei o Chantada. Entre el resto de líneas se encuentran conexiones como la de Santiago con el centro penitenciario de Teixeiro o las rutas que van a Betanzos desde Curtis o Lalín.
















