Álex Rins afronta uno de los momentos más delicados de su carrera deportiva. Yamaha ya le ha comunicado que no cuenta con él para 2027 tras haber cerrado el fichaje de “otro piloto”, una decisión que deja al barcelonés obligado a moverse en un mercado de MotoGP cada vez más estrecho. El español, lejos de esconder la situación, admite que está en plena búsqueda de futuro: “He impreso algún currículum”, bromeó ante los medios el miércoles en el Fan Festival.
El piloto catalán, que llegó a Yamaha en 2024 después de firmar su contrato en el hospital, cuando acababa de ser operado de la pierna, reconoce que el contexto actual no ayuda. Desde su llegada a la marca de Iwata, los resultados no han acompañado y la M1 tampoco ha ofrecido el rendimiento necesario para pelear por posiciones de cabeza. “Desde 2024 no estamos consiguiendo resultados, la moto parece que no es demasiado competitiva y no es lo mismo salir a buscar trabajo haciendo podios que sin hacerlos”, explica Rins.
La situación le obliga a activar todos los contactos posibles. Rins no oculta que ya ha empezado a llamar a otras puertas para intentar mantenerse en la parrilla de MotoGP. “Honestamente, hemos llamado un poco a todos los equipos, a todos los directores deportivos, para ver qué hay disponible y qué no. Y estamos trabajando en ello”, asegura. Su objetivo, pese al golpe recibido por parte de Yamaha, sigue siendo continuar en la categoría reina: “Me gustaría seguir, a ver si podemos encontrar algo que me vaya bien”.
Sin tiempo de adaptarse
El malestar del español no pasa tanto por la decisión en sí como por el momento en el que Yamaha la ha tomado. El piloto entiende que las fábricas deben planificar su futuro, pero le sorprende que el equipo haya decidido prescindir de él tan pronto, en plena fase de desarrollo de un proyecto completamente nuevo con la V4.
“Lo que más me ha sorprendido es que en un proyecto de medio y largo plazo como era este, con una moto totalmente nueva como es la V4, que había que desarrollarla y todo eso, no se me haya dado tiempo”, lamenta. “No hemos tenido tiempo nosotros para poder demostrar, ni ellos han tenido tiempo para traernos cosas. Me sorprendió mucho, pero al final yo no decido. Las órdenes vienen de arriba y hay que respetarlas”, añade.
Sin embargo, el piloto reivindica es su compromiso con el proyecto desde el primer día. “Estoy satisfecho y contento con lo que he podido aportar”, afirma. Rins recuerda que Yamaha apostó por él en un momento muy complicado físicamente, cuando todavía se recuperaba de la grave lesión en la pierna sufrida en 2023. “El contrato con Yamaha lo firmamos en el hospital, cuando acababan de operarme. Confiaron muchísimo en mí”, señala.
Mientras se resuelve su futuro, el catalán quiere aferrarse a la pista. Deportivamente, asegura que llega fuerte física y mentalmente, después de un Gran Premio de Francia en el que pudo entrar directamente en la Q2 antes de que los problemas mecánicos condicionaran su fin de semana. “Llegamos muy bien. Llego muy fuerte tanto física como mentalmente”, explica. “A ver si puedo encontrarme al cien por cien y exprimirme como pude exprimirme aquel viernes”.
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